Un estudio de Greenpeace Internacional ha encontrado microplásticos en alimentos para bebés de las marcas Nestlé y Danone, envasados en bolsas de plástico flexible. Este hallazgo genera preocupaciones sobre la seguridad de estos productos dirigidos a una población vulnerable. El informe revela que cada gramo de comida puede contener hasta 99 partículas de microplásticos, exponiendo a los bebés a miles de fragmentos plásticos por ración. Greenpeace exige que estas empresas analicen sus productos y eliminen progresivamente los envases plásticos, mientras insta al Gobierno a adoptar medidas más estrictas contra la contaminación por plásticos.
Una reciente investigación de Greenpeace Internacional ha puesto de relieve la alarmante presencia de microplásticos en alimentos para bebés que son comercializados en pouches de plástico flexible por dos gigantes de la industria alimentaria: Nestlé y Danone. Este descubrimiento genera serias preocupaciones sobre la seguridad de productos destinados a la población más vulnerable.
El informe titulado “Plásticos diminutos, un gran problema: Los riesgos ocultos de las bolsas de plástico para alimentos infantiles”, detalla las pruebas realizadas en productos reconocidos como Gerber (Nestlé) y Happy Baby Organics (Danone). En todas las muestras analizadas se detectaron partículas de microplásticos. Además, los análisis sugieren la existencia de diversas sustancias químicas tanto en el envase como en el alimento, lo que indica que el propio envase es una fuente directa de contaminación, exponiendo a los bebés a miles de fragmentos plásticos microscópicos en cada toma.
“Este estudio supone un mazazo para las familias españolas que confían en estas marcas para alimentar a sus hijos e hijas con productos que consideran seguros y nutritivos. En España, hemos visto cómo estas bolsitas han colonizado los pasillos de los supermercados, sustituyendo al tradicional tarro de cristal bajo la falsa promesa de comodidad. Lo que Nestlé y Danone no cuentan es que su modelo de negocio dependiente del plástico no puede garantizar que su contenido esté libre de microplásticos y químicos disruptores. Estamos alimentando a una generación con residuos plásticos ante la pasividad de los reguladores”, declaró Julio Barea, responsable de la campaña de Residuos de Greenpeace.
Principales hallazgos del estudio:
En España, el uso del formato flexible ha crecido rápidamente, siguiendo una tendencia global que prevé un aumento anual del 8,18% hasta 2031. Actualmente, estos envases representan el 37,15% del mercado global, superando a los tarros de vidrio. Greenpeace advierte que estos envases multicapa son imposibles de reciclar efectivamente en el país, terminando mayoritariamente en vertederos o incineradoras, contribuyendo así a la crisis ambiental actual.
Dada su vulnerabilidad, los bebés son especialmente susceptibles a estas exposiciones debido al desarrollo continuo de sus órganos y a su mayor ingesta relativa comparada con adultos.
“La contaminación por plásticos no solo está destruyendo nuestras costas; está entrando en los cuerpos de nuestros hijos desde su más tierna infancia”, añade Barea. "El diseño actual prioriza el beneficio económico sobre la salud pública. No podemos permitir que marcas repetidamente señaladas como contaminantes sigan comprometiendo la seguridad alimentaria infantil”.
Demandas de Greenpeace:
Greenpeace exige a Nestlé, Danone y otros productores alimentarios que realicen análisis exhaustivos sobre sus productos para asegurar que no están poniendo en riesgo a los niños. Además, solicita un compromiso firme para eliminar progresivamente los envases plásticos, optando por alternativas reutilizables y libres de sustancias tóxicas.
A nivel gubernamental, Greenpeace insta al Gobierno español a adoptar una postura ambiciosa durante las negociaciones del Tratado Global de Plásticos de la ONU, proponiendo prohibiciones sobre estos envases peligrosos y reduciendo la producción global de plástico en un 75%, además de poner fin a la contaminación química descontrolada.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Partículas de microplásticos por gramo en bolsitas de Gerber (Nestlé) | 54 |
| Partículas de microplásticos por gramo en bolsitas de Happy Baby Organics (Danone) | 99 |
| Microplásticos ingeridos por cada bolsa de Gerber | 5,000 |
| Microplásticos ingeridos por cada bolsa de Happy Baby Organics | 11,000 |
El estudio reveló la presencia de microplásticos en alimentos para bebés comercializados en bolsitas de plástico flexible por Nestlé y Danone, planteando dudas sobre la seguridad de estos productos dirigidos a la población más vulnerable.
Se encontraron hasta 54 partículas de microplásticos por gramo en las bolsitas de Gerber (Nestlé) y hasta 99 partículas en las de Happy Baby Organics (Danone), lo que equivale a miles de microplásticos ingeridos por cada bebé en una sola ración.
El estudio identificó sustancias químicas asociadas al plástico, incluyendo un posible disruptor endocrino (2,4-DTBP) en las muestras de yogur de Gerber.
Los bebés son especialmente vulnerables debido a que sus órganos están en desarrollo y su ingesta de alimentos es mucho mayor en relación con su peso corporal que la de un adulto.
Greenpeace exige que Nestlé y Danone analicen urgentemente sus productos para garantizar que no ponen en riesgo a los niños, además de un compromiso para eliminar progresivamente los envases de plástico.
Greenpeace insta al Gobierno a defender una postura ambiciosa en las negociaciones del Tratado Global de Plásticos de la ONU, que prohíba envases peligrosos y reduzca la producción global de plástico en un 75%.