Mónica García, ministra de Sanidad de España, afirmó en el acto conmemorativo del Día Mundial de la Salud Mental que "no habrá buena salud mental sin justicia social". Durante su intervención, destacó la necesidad de un enfoque integral y humano en la atención a la salud mental, subrayando que esta está ligada a condiciones sociales como la precariedad y la soledad. García enfatizó la importancia de visibilizar el sufrimiento psíquico y avanzar hacia un modelo centrado en derechos y dignidad. También presentó el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, que busca mejorar la atención comunitaria y prevenir el suicidio. Concluyó haciendo un llamado a integrar los determinantes sociales en todas las políticas públicas para asegurar condiciones de vida dignas.
La ministra de Sanidad ha participado en un acto conmemorativo del Día Mundial de la Salud Mental, donde reafirmó el compromiso del Gobierno de España hacia una atención más humana, integral y justa en este ámbito. El evento, organizado por la Confederación de Salud Mental España, contó con la presencia de Su Majestad la Reina.
Mónica García subrayó la necesidad de visibilizar el sufrimiento psíquico, identificar sus causas sociales y avanzar hacia un modelo de atención que priorice los derechos, la dignidad y la comunidad. En su intervención, destacó que “la pandemia de la COVID-19 obligó a mirar de frente la salud mental, a hablar de ella en voz alta y a entender que es una parte esencial de nuestra salud”.
La ministra recordó que el trabajo por la salud mental comenzó mucho antes, impulsado por asociaciones, familias, profesionales y personas afectadas: “Ya se peleaba por romper el silencio y reclamar un trato digno”.
García enfatizó que “la salud mental no es solo un asunto clínico; está ligada a nuestras condiciones de vida”, mencionando factores como la precariedad, la vivienda o la soledad. Además, alertó sobre el riesgo de medicalizar el malestar social: “No todo malestar es un trastorno ni todo requiere medicación. Escuchar y comprender son tan esenciales como cualquier intervención clínica”.
También hizo hincapié en la importancia de avanzar hacia una atención basada en el respeto, la autonomía y la humanización: “Cuidar no es solo atender; es acompañar sin imponer, proteger sin vulnerar y garantizar derechos”.
Durante esta legislatura se ha implementado el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, una hoja de ruta que refuerza la dotación de profesionales, impulsa la atención comunitaria, promueve el uso racional de psicofármacos y combate el estigma. Por primera vez, España cuenta con un Plan específico para la Prevención del Suicidio, dotado con presupuesto propio e indicadores para su evaluación.
Mónica García hizo un llamado a recuperar el valor del cuidado y los vínculos como elementos centrales del bienestar social. Afirmó que “vivimos en una sociedad que exige estar siempre bien, ser productivos y no pedir ayuda”, reivindicando así el derecho al descanso, a la fragilidad y al tiempo libre.
La ministra advirtió que los grandes desafíos globales como el cambio climático o los conflictos armados impactan también en la salud mental. Recordó que el Ministerio ha creado Unidades de Salud Mental en Emergencias (USME) para apoyar a las personas afectadas por catástrofes y situaciones traumáticas.
Su intervención concluyó con una afirmación clara: “No habrá buena salud mental sin justicia social”. Mónica García resaltó que los problemas de salud mental no se distribuyen al azar: “Las tasas de ansiedad o depresión se disparan donde hay más desempleo, inseguridad habitacional o falta de vínculos”.
Por ello, instó a integrar un enfoque sobre los determinantes sociales en todas las políticas públicas para garantizar condiciones dignas. Finalmente, reconoció el esfuerzo continuo de quienes cuidan, acompañan e investigan para abrir camino a los demás.
Mónica García afirma que "no habrá buena salud mental sin justicia social", destacando la importancia de abordar las causas sociales del sufrimiento psíquico y avanzar hacia un modelo de atención centrado en los derechos y la dignidad.
La ministra menciona que la pandemia obligó a visibilizar la salud mental, a hablar de ella abiertamente y a reconocer su importancia como parte esencial de nuestra salud.
García señala que la salud mental está ligada a condiciones de vida como la precariedad, la vivienda y la soledad, advirtiendo sobre el riesgo de medicalizar el malestar social.
Se ha puesto en marcha el Plan de Acción de Salud Mental 2025-2027, que refuerza los recursos profesionales, impulsa la atención comunitaria y combate el estigma. También se ha creado un Plan específico para la Prevención del Suicidio.
La ministra alerta que desafíos globales como el cambio climático y conflictos armados impactan en la salud mental, mencionando la creación de Unidades de Salud Mental en Emergencias para ayudar a personas afectadas por catástrofes.
Mónica García enfatiza que los problemas de salud mental no se distribuyen al azar, señalando que las tasas de ansiedad o depresión aumentan donde hay desempleo e inseguridad habitacional. Llama a integrar un enfoque social en todas las políticas públicas.