Los algoritmos de decisión recomendados por la OMS para el diagnóstico de tuberculosis en niños podrían casi duplicar el número de menores diagnosticados y tratados. En 2024, un alarmante 43% de los niños con tuberculosis no fueron diagnosticados, lo que impidió su acceso a tratamientos vitales. Médicos Sin Fronteras (MSF) destaca la necesidad urgente de que los gobiernos adopten e implementen estos algoritmos para mejorar la detección y tratamiento de esta enfermedad mortal en niños. Un estudio realizado en cinco países mostró que estos algoritmos identifican correctamente a la mayoría de los casos y aumentan la satisfacción de los padres con la atención recibida. La OMS ha actualizado sus directrices, pero aún falta voluntad política para su implementación efectiva.
En la reciente Conferencia Mundial sobre Salud Pulmonar, Médicos Sin Fronteras (MSF) presentó datos que revelan el potencial de los algoritmos de decisión recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el diagnóstico de la tuberculosis (TB) en niños. Según el análisis, estos algoritmos podrían duplicar casi el número de menores que inician un tratamiento efectivo y salvador.
Los algoritmos de la OMS son herramientas guiadas que permiten a los médicos iniciar tratamientos para la tuberculosis basándose en síntomas altamente indicativos, incluso en ausencia de pruebas de laboratorio o si estas resultan negativas. MSF hace un llamado a los responsables políticos para que integren estos algoritmos en sus directrices nacionales y aseguren su pronta implementación, facilitando así el acceso al diagnóstico y tratamiento vital para más niños afectados por esta enfermedad.
El estudio TACTiC, cuyo nombre completo es ‘Test Avoid Cure Tuberculosis in Children’, evaluó la eficacia de los algoritmos de la OMS en 1.846 menores de 10 años con síntomas sugestivos de tuberculosis pulmonar entre agosto de 2023 y octubre de 2025 en cinco países: Uganda, Níger, Nigeria, Guinea y Sudán del Sur. Entre los participantes se encontraban niños con desnutrición aguda grave y aquellos que viven con VIH.
Los resultados mostraron que los algoritmos identificaron correctamente a la mayoría de los niños con tuberculosis y, en promedio, duplicaron la proporción de menores capaces de comenzar tratamiento. Además, se demostró que su implementación no solo ayuda al personal médico a diagnosticar la tuberculosis infantil, sino que también aumenta la satisfacción parental respecto a la atención recibida.
La Dra. Angeline Dore, coordinadora del proyecto TACTiC en Guinea, subrayó un cambio crucial en las prácticas diagnósticas: “Antes, el personal sanitario se basaba únicamente en la tos; si los niños no tosían, se asumía que no tenían tuberculosis”. Con los nuevos algoritmos, ahora se reconoce que hay otros síntomas indicativos de esta enfermedad.
Aproximadamente 1,2 millones de niños y adolescentes menores de 15 años contrajeron tuberculosis en 2024. A pesar de ser una enfermedad tratable, muchas veces permanece sin diagnóstico debido a que las pruebas actuales están diseñadas principalmente para adultos y son insuficientes para detectar casos infantiles. La baja concentración bacteriana en los pulmones infantiles dificulta aún más este proceso.
A pesar del avance científico reflejado en el Informe Mundial sobre Tuberculosis publicado recientemente por la OMS —que indica que un alarmante 43% de los niños con tuberculosis no fueron diagnosticados— muchos países aún no han adoptado las recomendaciones actualizadas por la OMS sobre el uso de algoritmos diagnósticos efectivos.
La Dra. Helena Huerga, investigadora principal del estudio TACTiC, enfatizó: “Demasiados niños siguen sin ser detectados debido a herramientas diagnósticas inadecuadas”. Los hallazgos sugieren que los algoritmos pueden salvar vidas, pero requieren voluntad política para su implementación efectiva.
Dada la reciente reducción en financiación internacional destinada a salud pública, MSF insta a gobiernos y donantes internacionales a intensificar esfuerzos para asegurar recursos sostenidos para el tratamiento contra la tuberculosis. “Es esencial planificar un aumento en el suministro de medicamentos necesarios”, concluyó Daniel Martínez García, líder del proyecto TACTiC.
El proyecto TACTiC, cuyo objetivo es innovar en el tratamiento infantil contra la tuberculosis mediante las últimas recomendaciones científicas, busca generar evidencia sobre su eficacia y viabilidad. Este enfoque transformador podría marcar una diferencia significativa en cómo se aborda esta enfermedad crítica entre los más jóvenes.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 43% | Porcentaje de menores con tuberculosis no diagnosticados en 2024. |
| 1.2 millones | Número estimado de niños y adolescentes menores de 15 años que contrajeron tuberculosis en 2024. |
| 1,846 | Número de menores evaluados en el estudio TACTiC sobre los algoritmos de la OMS. |
| 5 | Número de países donde se realizó el estudio TACTiC (Uganda, Níger, Nigeria, Guinea y Sudán del Sur). |
La OMS propone el uso de algoritmos de decisión que permiten a los médicos iniciar el tratamiento de tuberculosis en niños si los síntomas son altamente indicativos, incluso sin pruebas de laboratorio disponibles.
Un alarmante 43% de los menores con tuberculosis no fueron diagnosticados en 2024 y no pudieron acceder a un tratamiento vital.
El proyecto TACTiC tiene como objetivo implementar las últimas recomendaciones de la OMS y generar evidencia sobre la eficacia, viabilidad y aceptabilidad de estos algoritmos para mejorar la atención a la tuberculosis infantil.
Los estudios muestran que los algoritmos de la OMS pueden casi duplicar el número de niños que pueden iniciar un tratamiento que les salve la vida, identificando correctamente a la mayoría de los niños con tuberculosis.
La tuberculosis infantil a menudo permanece sin diagnosticar debido a que las pruebas actuales están diseñadas para adultos y no son efectivas en niños, quienes tienen dificultades para producir muestras adecuadas.
MSF insta a los gobiernos y responsables políticos a adoptar e implementar los algoritmos de la OMS en sus directrices nacionales para garantizar que más niños con tuberculosis puedan acceder al diagnóstico y tratamiento necesarios.