La Policía Nacional, en colaboración con las autoridades de Islandia y Lituania, ha desarticulado una organización criminal transnacional dedicada al envío de drogas a Islandia utilizando "mulas" humanas. La operación, coordinada por EUROPOL y EUROJUST, resultó en la detención de 34 personas y la incautación de más de 100 kilos de cocaína y otras sustancias. La red, que obtuvo más de 4 millones de euros mediante la venta de drogas desde Sudamérica, reclutaba a individuos vulnerables ofreciendo compensaciones mínimas a cambio del transporte de estupefacientes. La investigación comenzó tras la detención de dos españoles en el aeropuerto de Keflavík con cocaína líquida oculta en botellas.
Una operación coordinada entre la Policía Nacional de España y las autoridades de Islandia y Lituania, bajo el marco de EUROPOL y EUROJUST, ha llevado a la desarticulación de una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de drogas hacia Islandia. Esta red se aprovechaba de personas en situación de vulnerabilidad, utilizándolas como “mulas” para transportar sustancias estupefacientes en vuelos comerciales.
Los beneficios generados por esta organización superaban los 4 millones de euros, que fueron blanqueados a través de la adquisición de propiedades y otros bienes inmuebles en Lituania. La operación ha resultado en la incautación de más de 100 kilos de cocaína y otras drogas sintéticas, así como en la detención de 34 individuos en varios países europeos.
La investigación comenzó en febrero de 2025, cuando las autoridades islandesas informaron sobre la detención de dos ciudadanos españoles en el aeropuerto de Keflavík. Estos individuos transportaban ocho botellas de ron que contenían un total de 8.400 mililitros de base líquida de cocaína. La droga tenía su origen en España, específicamente desde el Puesto Fronterizo de Bilbao.
A medida que avanzaba la investigación, se descubrió que existía una organización criminal internacional compuesta por ciudadanos de diversas nacionalidades y liderada por un ruso residente en Lituania, quien es considerado un objetivo prioritario por Europol.
Las primeras indagaciones llevaron a solicitar apoyo operativo a la UDYCO para identificar posibles miembros del grupo en España. Se detectó que el líder del entramado frecuentaba ciudades como Barcelona, Gijón, Vigo y Viveiro (Lugo), lo que facilitó su localización.
A lo largo del tiempo, se registraron múltiples aprehensiones de cocaína en Islandia, donde los correos eran detenidos al llegar con la droga oculta tanto en sus equipajes como dentro del cuerpo. El perfil socioeconómico de los detenidos reveló que la organización seleccionaba a personas con escasos recursos económicos y situaciones familiares inestables para utilizarlas como mulas, ofreciéndoles compensaciones mínimas frente al alto riesgo asumido.
A través del trabajo conjunto entre los Puestos Fronterizos de Bilbao y Las Palmas, se logró identificar a un responsable que acompañaba a las mulas hasta el aeropuerto. Este individuo supervisaba tanto el proceso de facturación del equipaje como el embarque. Gracias a esta colaboración, se alertó a las autoridades islandesas y lituanas sobre sus movimientos, lo que permitió interceptar la droga y detener a los correos al llegar a su destino.
La coordinación entre diferentes unidades fue crucial para identificar a aquellos miembros asentados en España encargados del reclutamiento y logística del transporte.
Después de más de un año investigativo, el 4 de febrero de 2026 se llevó a cabo un operativo simultáneo en varios países europeos con el apoyo decisivo de EUROPOL y EUROJUST. Se estableció un Centro Operativo Coordinado para facilitar las comunicaciones seguras durante esta fase crítica.
En total se realizaron 41 registros, donde se confiscó una cantidad significativa de dispositivos electrónicos, dinero efectivo, monederos criptográficos y herramientas para crear compartimentos ocultos en maletas. Desde el inicio del operativo se han incautado más de 100 kilos de cocaína junto con 5.100 pastillas de MDMA y alrededor de un kilogramo combinado entre ketamina y metanfetamina.
Dicha operación está alineada con la Estrategia de Seguridad implementada por la Unión Europea, centrada en establecer un entorno seguro para el futuro y combatir amenazas emergentes. La Dirección General de Migración y Asuntos Internos (DG HOME) colabora con agencias europeas mediante fondos específicos para apoyar a los Estados miembros en su lucha contra redes criminales.
A través del financiamiento proporcionado por estos mecanismos financieros europeos, se busca desmantelar organizaciones criminales que representan serias amenazas para la seguridad ciudadana dentro del ámbito europeo.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 4 millones de euros | Beneficios obtenidos por la red criminal |
| Más de 100 kilogramos | Cantidad de cocaína incautada |
| 34 personas | Número total de detenidos |
| 5 países | Número de países involucrados en las detenciones |
Se trató de una organización criminal transnacional dedicada al envío de droga a Islandia mediante el uso de "correos humanos".
La red aprovechaba a personas en situación de vulnerabilidad, utilizándolas como "mulas" para transportar drogas ocultas en equipajes o ingeridas en cápsulas durante vuelos comerciales hacia Islandia.
La operación resultó en la detención de 34 personas en varios países europeos y la incautación de más de 100 kilos de cocaína, además de otras sustancias estupefacientes.
Los beneficios obtenidos por la red superaron los 4 millones de euros, que fueron blanqueados mediante la adquisición de propiedades y otros bienes inmobiliarios en Lituania.
EUROPOL y EUROJUST coordinaron la colaboración internacional entre las autoridades policiales de España, Islandia y Lituania para llevar a cabo la operación.
La investigación comenzó en febrero de 2025 tras la detención de dos ciudadanos españoles en el aeropuerto de Keflavík, Islandia.
Se solicitó apoyo operativo para localizar e identificar posibles integrantes en España, así como se realizaron diversas aprehensiones y seguimientos para detectar las actividades delictivas.
La operación fue cofinanciada por la Unión Europea como parte del apoyo a los Estados miembros para combatir redes delictivas que amenazan la seguridad ciudadana.