El Gobierno ha celebrado la designación de Concepción Campos Acuña como nueva presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, tras su aprobación por el Congreso de los Diputados. Campos, con más de 20 años de experiencia en la administración pública, se compromete a ejercer su cargo con independencia y transparencia. Su mandato de cinco años se centrará en actualizar la normativa, fomentar la cooperación con otras entidades y aprovechar la tecnología para mejorar la transparencia en el sector público español. La nueva presidenta destaca la importancia del Consejo como garante del derecho de acceso a la información pública.
El Gobierno ha expresado su satisfacción por la reciente designación de Concepción Campos Acuña como presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. Esta autoridad administrativa independiente es fundamental en la garantía del acceso a la información pública y la transparencia a nivel estatal.
Dicha designación se llevó a cabo gracias al respaldo mayoritario de la Comisión de Hacienda y Función Pública del Congreso de los Diputados, tras la propuesta realizada por el Consejo de Ministros el pasado 24 de febrero. Este nombramiento se produce después de que finalizara el mandato no renovable del anterior presidente, José Luis Rodríguez Álvarez.
En su comparecencia ante la Comisión, Campos manifestó: “Asumo el compromiso de ejercer la presidencia del Consejo con absoluta independencia y objetividad, lealtad a la ley y a la ciudadanía, transparencia en mi actuación y dedicación plena a esta institución”. Estas palabras fueron parte de su presentación antes de ser ratificada en su cargo.
La nueva presidenta también destacó su conciencia sobre la “responsabilidad que comporta el puesto” y reafirmó su confianza en poder desempeñar un “buen trabajo”. Definió la misión del Consejo como “clave para el Estado de Derecho”, enfatizando la importancia de garantizar el derecho de acceso a la información pública, asegurar el cumplimiento de las obligaciones de transparencia y fomentar una cultura transparente en el sector público español.
Campos subrayó cómo el Consejo ha evolucionado hacia una autoridad independiente, lo cual le otorga un carácter institucional que legitima las instituciones. Además, mencionó el notable aumento en su capacidad resolutiva para evaluar reclamaciones relacionadas con la transparencia, así como los avances en recursos humanos dentro del organismo.
Para su mandato, que se extenderá por cinco años, Campos ha delineado tres líneas estratégicas: actualizar la normativa y reforzar la institución; fomentar la cooperación con otros órganos y entidades; y aprovechar responsablemente las tecnologías disponibles.
Concepción Acuña, doctora en Derecho Cum Laude y Máster en Derecho de las Instituciones y Administraciones Públicas por la Universidad de Santiago de Compostela, cuenta con más de 20 años de experiencia en administración pública. Su último cargo fue como secretaria de Administración Local en el Ayuntamiento de Vigo. Actualmente, se encuentra en excedencia mientras ejerce como consultora y profesora asociada en Derecho Administrativo en la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.
A lo largo de su carrera, ha sido representante técnica en diversas redes relacionadas con la transparencia y participación ciudadana. Ha coordinado importantes iniciativas como la revisión del Código de Buen Gobierno Local (2015) y ha liderado proyectos sobre transparencia e información pública. En su nuevo rol, Campos tendrá un mandato no renovable que implica dedicación exclusiva y cumplimiento estricto del régimen de incompatibilidades aplicable a altos cargos del Estado.
Concepción Campos Acuña es la nueva presidenta del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno, designada por el Congreso de los Diputados. Es doctora en Derecho Cum Laude y tiene más de 20 años de experiencia en la administración pública.
La misión del Consejo es garantizar el derecho de acceso a la información a la opinión pública, velar por el cumplimiento de las obligaciones de transparencia y promover una cultura de transparencia en el sector público español.
Campos ha asumido el compromiso de ejercer su presidencia con independencia, objetividad y dedicación plena, además de trabajar en la actualización normativa, cooperación con otros órganos y el aprovechamiento responsable de la tecnología.
Concepción Campos tendrá un mandato de cinco años, que no es renovable, y ejercerá sus funciones con dedicación exclusiva.