Pedro Sánchez ha solicitado una inteligencia artificial (IA) "responsable y humanista" durante la inauguración del Panel de Expertos en IA de Naciones Unidas en el Congreso de los Diputados. Destacó la necesidad de establecer reglas comunes para todos y criticó la concentración del poder en manos de unas pocas empresas que dominan el mercado global. Sánchez enfatizó que la tecnología debe servir al bienestar social y abogó por un enfoque multilateral que involucre a gobiernos, academia y sector privado en la gobernanza de la IA. Además, propuso el AI Governance for Humanity Lab como un espacio para definir estándares éticos en el desarrollo de esta tecnología.
Pedro Sánchez ha hecho un llamado a la creación de una inteligencia artificial que sea “responsable, humanista” y que “sirva al bienestar de todos sin dejar a nadie atrás”. Este mensaje fue transmitido durante la inauguración de la primera reunión del Panel de Expertos en Inteligencia Artificial de Naciones Unidas, llevada a cabo en el Congreso de los Diputados. En este evento también estuvieron presentes el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, y el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López.
Durante su intervención, Sánchez destacó la importancia del panel como un “acto de refuerzo del sistema multilateral”, en un contexto donde se requiere una respuesta global y equitativa. El presidente del Gobierno subrayó que este encuentro representa un hito significativo en el compromiso de España con el multilateralismo y en la búsqueda de soluciones a los desafíos que plantea el desarrollo de la inteligencia artificial.
Sánchez advirtió sobre la actual concentración del poder en el ámbito de la IA, señalando que un pequeño grupo de empresas controla casi el 60% del mercado mundial. Destacó que Estados Unidos posee el 74% de la capacidad global de cómputo en inteligencia artificial, mientras que Europa apenas alcanza el 5%. “Esto no es solo una cuestión de capacidades, sino también de poder”, afirmó, haciendo eco del “colonialismo silencioso” que se está produciendo a nivel mundial. En 2025, las inversiones del sector privado estadounidense en IA alcanzaron los 286.000 millones de dólares, lo que equivale al 17% del PIB español y supera significativamente las inversiones europeas y chinas.
El presidente instó a cuestionar quiénes se beneficiarán realmente de esta tecnología y recordó que “son las personas quienes construyen el progreso social”, no la tecnología por sí sola. Hizo hincapié en que deben ser los gobiernos y las instituciones quienes garanticen que los avances tecnológicos no vayan acompañados por retrocesos en otros ámbitos.
Sánchez describió el momento actual como un “punto de inflexión histórico”, donde los efectos de la tecnología son profundos y difíciles de prever. Afirmó que es necesario “rearmarse moralmente” para enfrentar estos desafíos tecnológicos, abogando por una gobernanza basada en reglas comunes y principios compartidos. Esta visión debe ir acompañada por una responsabilidad ética y democrática.
El presidente resaltó que esta perspectiva es compartida por la Unión Europea, quien ha establecido un marco común para canalizar el avance tecnológico hacia valores humanistas. Enfatizó que ni siquiera los creadores más destacados creen que el mercado pueda regular adecuadamente este ámbito sin intervención activa.
Sánchez subrayó la relevancia del papel desempeñado por las Naciones Unidas en este proceso. Recordó que en 2024 se presentó un informe sobre gobernanza de la IA y se adoptó el Pacto Digital Global como marco para actuar colectivamente. “España comparte esta visión”, afirmó, destacando su honor al albergar esta primera reunión del Panel Científico.
Apostando por un enfoque multidisciplinario, Sánchez defendió que la gobernanza debe estar en manos de los pueblos y no concentrada en unos pocos. Anunció iniciativas como el AI Governance for Humanity Lab, donde gobiernos y empresas colaboran para establecer estándares éticos en inteligencia artificial.
Sánchez concluyó enfatizando que España no busca competir desmedidamente en la carrera tecnológica; más bien desea contribuir a una inteligencia artificial responsable y humanista. “No seremos meros observadores”, aseguró. “Debemos ser actores activos desde la cooperación internacional”. Instó a aprovechar las herramientas multilaterales disponibles para defender el bien común ante los cambios transformadores que traerá esta tecnología.
“El futuro de nuestra especie depende de ello”, finalizó Sánchez, reafirmando su compromiso con una inteligencia artificial al servicio del bienestar colectivo.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 286,000 millones de dólares | Inversión del sector privado estadounidense en IA en 2025. |
| 17% | Equivalente al PIB español de la inversión en IA por EE.UU. |
| 14 veces más | Inversión de EE.UU. en IA comparada con Europa. |
| 23 veces más | Inversión de EE.UU. en IA comparada con China. |
| 60% | Porcentaje del mercado mundial de IA generativa controlado por cinco compañías. |
| 74% | Porcentaje de capacidad mundial de cómputo de IA concentrado en EE.UU. |
Pedro Sánchez ha reclamado una inteligencia artificial «responsable, humanista» que sirva al bienestar de todos y que esté gobernada con reglas comunes para todos.
La reunión se celebró en el Congreso de los Diputados en Madrid.
Sánchez ha señalado que actualmente el rumbo de la IA lo deciden un pequeño grupo de empresas que controlan casi el 60% del mercado mundial, lo que considera una concentración de poder.
Sánchez indica que en 2025, el sector privado estadounidense invirtió 286.000 millones de dólares en IA, lo que equivale al 17% del PIB español, siendo 14 veces más inversión que Europa y 23 veces más que China.
Pablo Sánchez reivindica el papel de la ONU como un marco para gobernar la inteligencia artificial colectivamente y menciona iniciativas como el Pacto Digital Global y el Panel Científico.
España apuesta por un enfoque multilateral donde la gobernanza de la IA esté en manos de los pueblos y no solo de un reducido grupo, buscando diseñar su arquitectura junto a gobiernos y empresas.
España ha puesto en marcha el AI Governance for Humanity Lab para definir estándares éticos y confiables para la IA, enfatizando la importancia de la colaboración entre distintos sectores.