La Guardia Civil ha detenido a cuatro patrones de pateras taxi en la costa murciana, quienes trasladaban migrantes desde África a la Península. Durante las operaciones, se incautaron dos embarcaciones con capacidad para decenas de personas. Las detenciones se produjeron tras desembarcos en Calblanque y Cabo Cope, donde los migrantes informaron sobre agresiones y amenazas por parte de los patrones durante la travesía. La investigación reveló que ambas embarcaciones estaban relacionadas y operaban con alta velocidad y potencia.
La Guardia Civil ha llevado a cabo la detención de cuatro patrones de pateras taxi que estaban involucrados en el traslado irregular de migrantes desde el continente africano hacia la Península, realizando desembarcos en las costas murcianas. En total, se han intervenido dos embarcaciones con capacidad para transportar a decenas de personas en cada viaje.
Las acciones de la Guardia Civil se desarrollaron hace unos días, cuando se inició una investigación destinada a identificar a quienes introducen ilegalmente personas a través de las costas murcianas utilizando estas pateras taxi.
El 31 de agosto, al menos 63 migrantes fueron desembarcados en una playa de Calblanque. Los agentes comprobaron que varios de ellos presentaban heridas de diversa gravedad. Durante los interrogatorios, los migrantes revelaron que habían pagado miles de euros por el viaje y que sufrieron agresiones por parte de los patrones durante la travesía.
Según sus testimonios, fueron golpeados para mantener la cabeza agachada y enfrentaron amenazas con un machete y spray de pimienta al acercarse a la costa, instándoles a saltar rápidamente sin saber nadar.
Mientras los migrantes recibían atención médica por parte de las patrullas desplegadas, una embarcación del Servicio Marítimo comenzó la persecución del barco sospechoso, que intentaba escapar mar adentro. Esta fue localizada a 12 millas al sureste de Monte Cenizas, donde se detuvo a sus dos patrones.
La embarcación tenía cuatro potentes motores y medía 15 metros de eslora; fue incautada y trasladada al puerto de Cartagena.
El 2 de septiembre, otra intervención por parte de la Guardia Civil resultó en la captura de una neumática de 10 metros con dos motores en Cabo Cope, Águilas. La operación comenzó tras detectar una embarcación sospechosa dedicada al transporte ilegal mediante el Sistema Integral de Vigilancia Exterior.
Un helicóptero y una patrullera del Servicio Marítimo localizaron la embarcación semirrígida cerca del Cabo Cope. Al notar la presencia policial, los tripulantes intentaron huir a gran velocidad ignorando las órdenes dadas por los guardias civiles.
A pesar de las advertencias para que se detuvieran, los sospechosos continuaron su navegación hasta que ambas embarcaciones quedaron cara a cara. Para evitar una colisión frontal, uno de los agentes disparó dos veces como medida disuasoria sin causar heridos entre los ocupantes del barco sospechoso.
Aun así, la embarcación logró impactar contra la patrullera antes de escapar mar adentro mientras desechaban bidones de combustible. Tras recuperarse del choque, los guardias civiles reanudaron su persecución y lograron alcanzar y abordar el barco, deteniendo a sus dos ocupantes. En esta ocasión, también se encontraron 28 garrafas de gasolina en la embarcación interceptada.
Tres agentes sufrieron lesiones leves debido al impacto durante el incidente. La investigación realizada por especialistas en delitos relacionados con inmigración irregular y narcotráfico permitió establecer vínculos entre esta embarcación y la interceptada días antes en aguas cartageneras.
Ambas lanchas utilizadas eran rápidas y contaban con múltiples motores capaces de generar hasta 350 caballos cada uno.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 63 | Número de migrantes desembarcados en Calblanque |
| 4 | Número de patrones detenidos |
| 15 metros | Eslora de la embarcación interceptada en Cartagena |
| 10 metros | Eslora de la embarcación interceptada en Cabo Cope |
| 28 | Número de garrafas de gasolina encontradas en la embarcación sospechosa |
La Guardia Civil detuvo a cuatro patrones de pateras taxi que trasladaban migrantes desde el continente africano hasta la Península mediante descargas en las costas murcianas.
Se intervinieron dos embarcaciones con capacidad para transportar decenas de personas en cada traslado.
El 31 de agosto, al menos 63 migrantes desembarcaron en una playa de Calblanque, algunos presentaban heridas y reportaron haber sido agredidos por los patrones durante la travesía.
Los tripulantes de una embarcación sospechosa intentaron huir a gran velocidad, ignorando las órdenes de detención de la Guardia Civil, lo que resultó en una colisión entre ambas embarcaciones.
Un agente disparó dos tiros disuasorios durante la persecución para evitar una colisión frontal, aunque no se hirió a ninguno de los tripulantes sospechosos.
Ambas embarcaciones eran de alta velocidad y gran envergadura, con varios motores potentes.