El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación de España, Luis Planas, ha presentado el Plan Internacional de la Gastronomía Española, una iniciativa que busca consolidar la gastronomía como un activo estratégico del país. Este plan, elaborado con la colaboración de más de 120 profesionales del sector, se estructura en diez medidas divididas en cuatro bloques: formación y talento, impulso al prestigio gastronómico, integración de la gastronomía en el turismo y creación de una marca país gastronómica. Planas enfatizó que este proyecto tiene vocación de permanencia y se orienta a resultados medibles, con el objetivo de posicionar a España como líder mundial en gastronomía.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha cerrado el acto de presentación del Plan Internacional de la Gastronomía Española. Este plan ha sido calificado por el ministro como «una hoja de ruta de país, pionera por su alcance y ambición», diseñada para «ordenar y estructurar lo que ya existe, sin reinventar lo que funciona, y planificar acciones futuras de forma inclusiva, eficiente y realista».
Durante su intervención, Planas destacó que esta iniciativa responde a una demanda del sector y busca consolidar la gastronomía como uno de los activos estratégicos más importantes del país. En este sentido, se alinea con la Estrategia Nacional de Alimentación, presentada hace un año. «Si estamos orgullosos de ser una potencia agroalimentaria, nuestra gastronomía es sin duda un activo estratégico de España», enfatizó.
El ministro subrayó que el plan ha sido concebido desde la unidad y el consenso, tras un diálogo con más de 120 profesionales del ecosistema gastronómico. Este grupo incluye chefs, productores, empresarios y expertos del sector. La iniciativa está liderada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en colaboración con otros organismos como Economía, Comercio y Empresa a través de ICEX; así como Industria y Turismo mediante Turespaña.
El Plan Internacional de la Gastronomía Española se estructura en diez medidas organizadas en cuatro grandes bloques. El primero busca fortalecer el talento a través de la formación y el conocimiento. Según Planas, «la gastronomía es una disciplina académica». Este bloque incluye la creación de una red internacional de profesionales que actúen como embajadores de la gastronomía española en el extranjero.
El segundo bloque se enfoca en transformar el prestigio alcanzado por la gastronomía española en mayor presencia, consumo y oportunidades comerciales. En palabras del ministro, se trata de «garantizar que los proyectos creativos sean también sostenibles y empresarialmente viables», apoyando modelos de negocio con potencial real para internacionalizarse.
El tercer eje aborda el papel fundamental que desempeña la gastronomía en el turismo. Planas recordó que «los 97 millones de visitantes que recibe España son también embajadores de nuestra gastronomía y nuestro sector agroalimentario», integrando experiencias culinarias durante toda su estancia. Este bloque respalda iniciativas culturales internacionales como la candidatura de la tapa española ante la UNESCO como patrimonio cultural vivo.
Finalmente, el cuarto bloque tiene como objetivo establecer un marco común mediante la creación de una marca país gastronómica que proyecte al mundo una identidad propia, diversa y cohesionada. «España es un país diverso en lo territorial, cultural y gastronómico; debemos ser capaces de tener un discurso común sin perder esa diversidad», afirmó el ministro.
Luis Planas concluyó resaltando que este plan nace con vocación de permanencia y será un marco vivo abierto a adaptaciones continuas. Su implementación se llevará a cabo mediante programas anuales con objetivos medibles orientados a resultados. En las próximas semanas se presentarán las medidas correspondientes al año 2026 relacionadas con este nuevo plan.
«Hoy no acabamos, hoy empezamos», sentenció el ministro, convencido de que esta iniciativa representa «una oportunidad magnífica para impulsar y consolidar el liderazgo de España en la gastronomía mundial y en nuestra producción agroalimentaria».
El objetivo del plan es consolidar el papel de la gastronomía como uno de los grandes activos estratégicos de España, estructurando y ordenando lo que ya existe y planificando acciones futuras de manera inclusiva y eficiente.
El plan se articula en 10 medidas estructuradas en cuatro grandes bloques, que abarcan desde la formación y el conocimiento hasta la creación de una marca país gastronómica.
La gastronomía es considerada un elemento clave en el turismo, ya que los visitantes son embajadores de la gastronomía española. El plan busca integrar experiencias culinarias durante las visitas turísticas.
Se busca garantizar que los proyectos creativos sean sostenibles y empresarialmente viables, apoyando modelos de negocio con potencial real de internacionalización.
El plan reconoce que España es un país diverso en lo territorial, cultural y gastronómico, y enfatiza la necesidad de tener un discurso común sin perder esa diversidad.
El plan nace con vocación de permanencia y se concretará en programas anuales con objetivos medibles y orientados a resultados, adaptándose continuamente a las necesidades del sector.