Una coalición de 52 organizaciones europeas, incluyendo CECU y Amigas de la Tierra, se ha unido para exigir el mantenimiento del etiquetado obligatorio de los organismos modificados genéticamente (OMG) en alimentos. Esta acción se produce antes de una votación crucial en la Unión Europea sobre el derecho a recibir información alimentaria completa. La propuesta legislativa actual busca eliminar el etiquetado obligatorio para nuevos OMG, lo que podría reducir significativamente la transparencia alimentaria y limitar el derecho de los consumidores a saber qué contienen sus alimentos. A pesar del rechazo constante de la ciudadanía europea hacia los OMG durante más de dos décadas, la legislación podría favorecer a grandes grupos agroindustriales. La campaña "Ingredientes ocultos" busca empoderar a los ciudadanos para defender su derecho a la información alimentaria.
Mañana se llevará a cabo una votación crucial en la Unión Europea sobre el derecho de los ciudadanos a recibir información completa sobre los alimentos a través del etiquetado.
Una coalición compuesta por 52 organizaciones europeas, que incluye a CECU y Amigas de la Tierra, ha decidido unir fuerzas para exigir la conservación del etiquetado obligatorio de los nuevos organismos modificados genéticamente (OMG).
El 21 de abril, los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea se reunirán para decidir sobre los derechos de la población a recibir información alimentaria completa en el etiquetado. Si esta legislación es aprobada, se reduciría significativamente el nivel de información disponible para los ciudadanos respecto al etiquetado alimentario.
El proyecto de ley plantea excluir a los nuevos OMG de las normativas actuales de etiquetado, lo que implica un grave retroceso en el derecho a la transparencia. A lo largo de más de dos décadas, la ciudadanía europea ha mostrado un rechazo constante hacia los OMG. Sin embargo, esta desregulación podría abrir nuevas oportunidades comerciales para grandes corporaciones agroindustriales y evadir así la oposición social.
Diversas encuestas indican que más del 85% de la población apoya el etiquetado de los OMG en los alimentos, incluyendo aquellos considerados como nuevos OMG. Más de 500.000 personas han firmado reclamando este derecho. A pesar de ello, la UE está considerando eliminar el etiquetado obligatorio para estos productos.
En las etapas iniciales del proceso legislativo, el Parlamento Europeo había defendido mantener el etiquetado para los nuevos OMG. Sin embargo, esta postura no se mantuvo durante las negociaciones finales del diálogo tripartito, donde se eliminaron disposiciones fundamentales relacionadas con el etiquetado.
En respuesta a esta situación, una coalición de 52 organizaciones europeas, entre ellas CECU y Amigas de la Tierra, ha lanzado una campaña internacional titulada «Ingredientes ocultos — ¡Etiqueta los alimentos modificados genéticamente!». Esta iniciativa busca mantener el etiquetado obligatorio para los nuevos OMG y empoderar a la ciudadanía europea para actuar antes de que se les niegue su derecho a conocer lo que consumen.
En el centro de esta campaña hay un mensaje claro: las personas consumidoras tienen derecho a saber qué contienen sus alimentos.
Se prevé que este sea un día oscuro para las personas consumidoras en Europa, ya que todo indica que el ministro Albares votará a favor de eliminar el etiquetado obligatorio para organismos modificados genéticamente. La ciudadanía ha rechazado sistemáticamente estos productos durante más de dos décadas; no solo se trata de quitar etiquetas, sino también sobre nuestra libertad para elegir lo que comemos.
La campaña Blacked-Out Ingredients ha movilizado a miles en 18 países europeos en tan solo 12 semanas. Sus publicaciones online llegan a más de medio millón de personas cada vez. Tanto en internet como fuera de él, hay un fuerte apoyo social hacia la defensa de la transparencia alimentaria.
No hay justificación alguna para reducir la transparencia alimentaria ni eximir a los nuevos OMG del etiquetado. Todos tenemos el derecho fundamental a decidir qué tipo de alimentos consumimos, tanto por nuestra salud como por el bienestar del planeta.
Bajo las normativas vigentes en la UE, todos los organismos modificados genéticamente (OMG) deben cumplir estrictos requisitos que incluyen evaluación de riesgos, trazabilidad y etiquetado obligatorio.
No obstante, la propuesta legislativa podría debilitar significativamente estas salvaguardias para un amplio grupo conocido como nuevas técnicas genómicas (NTG).
Aproximadamente el 94% de todas las NTG quedarían exentas del cumplimiento obligatorio en cuanto a evaluación, trazabilidad y etiquetado, permitiendo además patentes sobre rasgos vegetales.
Tras alcanzar un acuerdo provisional en el diálogo tripartito el 3 de diciembre de 2025, la propuesta sobre NTG ha entrado en su fase final legislativa. Después de la votación en el Consejo, se someterá al pleno del Parlamento Europeo durante la semana del 18 de mayo.
Más información
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 52 | Número de organizaciones europeas que han unido fuerzas para reclamar el mantenimiento del etiquetado obligatorio de los nuevos OMG. |
| 85% | Porcentaje de la población que desea el etiquetado de los OMG en los alimentos. |
| 500,000 | Número de personas que han firmado reclamando el derecho al etiquetado de los OMG. |
| 18 | Número de países de la UE donde la campaña ha movilizado a personas consumidoras. |
Mañana, 21 de abril, se celebrará una votación en la Unión Europea sobre los derechos de la población a recibir información alimentaria completa en el etiquetado.
El proyecto de ley excluye los nuevos organismos modificados genéticamente (OMG) de los actuales requisitos de etiquetado, lo que podría reducir el nivel de información disponible para los consumidores.
Diferentes encuestas muestran que más del 85% de la población desea el etiquetado de los OMG en los alimentos.
Una coalición de 52 organizaciones europeas, incluyendo CECU y Amigas de la Tierra, ha unido fuerzas para reclamar el mantenimiento del etiquetado obligatorio de los nuevos OMG.
La campaña busca empoderar a la ciudadanía europea para que actúe antes de que se le arrebate su derecho a saber qué contiene su alimentación.
Mantener el etiquetado obligatorio permite a las personas consumidoras tomar decisiones informadas sobre lo que consumen, garantizando así su derecho a la transparencia alimentaria.