La revista Journal of Nursing Management ha publicado el mayor estudio en España sobre la intención de abandono de la profesión enfermera, liderado por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III. La investigación, que analiza las respuestas de más de 20,000 enfermeras y enfermeros, revela que el 39.6% de los participantes planea dejar la profesión en los próximos diez años, con un 17% considerando hacerlo en menos de dos años. Los principales factores que influyen en esta decisión son percepciones negativas sobre la seguridad del paciente y la calidad asistencial, así como condiciones laborales inestables. El estudio destaca disparidades territoriales y sugiere que es crucial mejorar las condiciones laborales para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud en España.
La revista científica internacional Journal of Nursing Management ha dado a conocer el mayor estudio realizado en España sobre la intención de abandono de la profesión enfermera. Esta investigación, liderada por el Ministerio de Sanidad y el Instituto de Salud Carlos III a través de Investén-isciii, analiza las respuestas de más de 20.000 profesionales del sector.
El estudio alerta sobre un fenómeno que podría tener un impacto estructural en la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud. Según los resultados, un 39,6% de los enfermeros y enfermeras encuestados manifiesta su intención de dejar la profesión en los próximos diez años, mientras que un 17% considera hacerlo en un plazo inferior a dos años.
Entre los principales predictores del abandono se encuentran las percepciones negativas sobre la seguridad del paciente y la calidad de los cuidados. Aquellos profesionales que consideran que la seguridad del paciente es deficiente tienen un 81% más de probabilidad de querer abandonar la profesión, mientras que quienes perciben una baja calidad asistencial enfrentan un 71%% más de riesgo.
Los factores laborales también juegan un papel crucial. La contratación temporal incrementa en un 33%% la probabilidad de querer dejar el trabajo, y el 60%% de los encuestados menciona la omisión de cuidados por falta de tiempo como una situación preocupante.
La investigación revela disparidades significativas entre comunidades autónomas. Regiones como Madrid, Canarias, Galicia y Baleares muestran más del doble de probabilidades de abandono en comparación con Navarra. Estas diferencias reflejan variaciones en estabilidad laboral, reconocimiento profesional y condiciones laborales.
Las razones para abandonar la profesión son principalmente estructurales y profesionales. El 56,5%% señala la falta de estabilidad laboral como su principal motivo, seguido por el escaso reconocimiento profesional (31,5%%) y salarios insuficientes (5,3%%). Solo un 3,5%% menciona la sobrecarga asistencial como motivo.
A pesar del elevado nivel formativo en enfermería, solo el 34,5%% ejerce en su área especializada; muchos son contratados para puestos generalistas. Además, los factores asociados a la intención de abandono varían según el ámbito asistencial: en atención primaria, no ejercer como especialista aumenta el riesgo en un 56%%; mientras que trabajar en turnos nocturnos incrementa este riesgo en un 48%% respecto al turno diurno.
Aunque las enfermeras en urgencias extrahospitalarias y en el ámbito sociosanitario presentan menores niveles de intención de abandono, esto puede estar relacionado con características organizativas específicas.
A pesar de ser una encuesta autorreportada —lo que puede introducir sesgos— este estudio proporciona una base empírica valiosa para orientar futuras políticas relacionadas con recursos humanos en el Sistema Nacional de Salud. Se excluyeron a los profesionales mayores de 55 años que planean abandonar para evitar confusiones con jubilaciones.
Enmarcado dentro del Marco Estratégico para los Cuidados de Enfermería (MECE) 2025-2027 impulsado por el Ministerio de Sanidad, este análisis subraya la necesidad urgente de crear entornos laborales más estables y reconocidos profesionalmente para garantizar la calidad y continuidad en la atención sanitaria en España.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 39.6% | Porcentaje de enfermeras que manifiestan intención de abandonar la profesión en los próximos diez años. |
| 17% | Porcentaje de enfermeras que plantean abandonar la profesión en un plazo inferior a dos años. |
| 81% | Aumento en la probabilidad de querer abandonar la profesión para quienes consideran mala la seguridad del paciente. |
| 71% | Aumento en la probabilidad de querer abandonar la profesión para quienes perciben baja calidad asistencial. |
| 33% | Aumento en la probabilidad de intención de abandono asociado a contratación temporal. |
| 60% | Porcentaje de profesionales que refieren omisión de cuidados por falta de tiempo. |
| 56.5% | Porcentaje que señala falta de estabilidad laboral como motivo principal para abandonar la profesión. |
El estudio tiene como objetivo analizar la intención de abandono de la profesión enfermera en España, evaluando las respuestas de más de 20.000 profesionales y su impacto en la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.
El 39,6% de los participantes indica que tiene intención de abandonar la profesión en los próximos diez años, mientras que un 17% planea hacerlo en un plazo inferior a dos años.
Los principales factores incluyen percepciones negativas sobre la seguridad del paciente y la calidad de los cuidados, así como condiciones laborales como la contratación temporal y la omisión de cuidados por falta de tiempo.
Se identifican diferencias significativas entre comunidades autónomas, donde regiones como Madrid y Canarias presentan más del doble de probabilidades de intención de abandono comparadas con Navarra.
Las razones incluyen falta de estabilidad laboral (56,5%), escaso reconocimiento profesional (31,5%) y salario insuficiente (5,3%).
Los factores asociados a la intención de abandono varían según el ámbito asistencial; por ejemplo, no ejercer como especialista incrementa el riesgo en atención primaria, mientras que ciertos turnos y jornadas tienen diferentes impactos en hospitales.
Los autores sugieren avanzar hacia entornos laborales más estables y seguros para garantizar la calidad y continuidad de la atención sanitaria en España.