Organizaciones ecologistas, incluyendo Amigos de la Tierra y Greenpeace, han expresado su preocupación por el proyecto de Real Decreto sobre centros de datos, considerándolo insuficiente para abordar el consumo de agua y energía. Solicitan al Gobierno que garantice un suministro 100% renovable y una mayor eficiencia, alertando sobre la presión que estos centros ejercen sobre los recursos hídricos y eléctricos en un contexto de crisis climática. Proponen establecer límites ambientales, mejorar la planificación territorial y asegurar garantías democráticas en la expansión de estos centros, destacando la necesidad de un debate social sobre el modelo digital a seguir.
Organizaciones ecologistas y diversas plataformas ciudadanas han expresado su preocupación ante el proyecto de Real Decreto que regula los centros de datos, solicitando al Gobierno que se garantice una reducción en el consumo de energía y agua, así como una mayor eficiencia energética. Las entidades piden un suministro 100% renovable, respaldado por sistemas de almacenamiento y flexibilidad, sin depender de combustibles fósiles ni energía nuclear, y que se consideren los impactos acumulativos de estas instalaciones.
Las organizaciones advierten sobre la creciente presión que ejercen estos centros sobre los recursos hídricos, las redes eléctricas, las actividades económicas, el territorio y la biodiversidad, todo ello en un contexto marcado por la crisis climática y la escasez de recursos. Por lo tanto, reclaman un desarrollo más pausado y planificado, con salvaguardias sociales y ambientales adecuadas, así como consultas democráticas vinculantes y auditorías de derechos humanos.
Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, SEO/BirdLife y WWF son algunas de las organizaciones que han presentado alegaciones durante el proceso de audiencia e información pública del proyecto de Real Decreto por el que se regulan los requisitos de sostenibilidad energética. Aunque valoran positivamente los avances del Gobierno en la regulación del sector, consideran que el proyecto es insuficiente para mitigar sus impactos ambientales y sociales, especialmente en relación a dos recursos críticos: el agua y la energía.
Las organizaciones exigen una regulación más ambiciosa que asegure que el desarrollo de nuevos centros respete los límites ambientales y sociales específicos de cada territorio. También insisten en que debe cumplir con criterios de suficiencia y eficiencia energética mediante fuentes 100% renovables. Además, subrayan la necesidad de tener en cuenta los efectos presentes y futuros del cambio climático.
La creciente demanda por conexiones a la red eléctrica ilustra el desafío que representa un despliegue descontrolado de centros de datos. Según datos proporcionados por la Agencia Internacional de la Energía, un centro destinado a inteligencia artificial con una potencia de 100 MW puede consumir anualmente tanta electricidad como unas 100.000 viviendas. En España, un ejemplo alarmante es el centro proyectado por Meta en Talavera de la Reina (Toledo), que podría requerir hasta 504 millones de litros de agua al año.
A pesar del enfoque en mejorar la eficiencia operativa, las organizaciones advierten que esto no será suficiente si el consumo total continúa aumentando sin restricciones. La eficiencia no es suficiente si el uso total de recursos sigue creciendo sin límites. Es fundamental abrir un debate social sobre cómo debe estructurarse nuestra infraestructura digital para decidir cuánto y dónde se pueden desarrollar estas nuevas expansiones.
Ante esta situación, las organizaciones plantean tres cambios esenciales para el proyecto del Real Decreto:
El apoyo social es amplio, ya que además de las organizaciones ambientales, se suman voces provenientes del ámbito académico y otras plataformas ciudadanas como Tu nube seca mi río o Juventud por el Clima–Fridays for Future. Esta coalición busca asegurar un futuro sostenible frente a las crecientes demandas energéticas derivadas del desarrollo tecnológico.
| Descripción | Cifra |
|---|---|
| Consumo eléctrico anual de un centro de datos para IA (100 MW) | 100,000 hogares |
| Potencia del centro de datos proyectado por Meta | 248 MW |
| Consumo anual de agua del centro de datos en Talavera | 504 millones de litros |
Las organizaciones ecologistas y plataformas ciudadanas solicitan que el Real Decreto garantice un menor consumo de energía y agua, mayor eficiencia, y un suministro 100% renovable, evitando el uso de combustibles fósiles y energía nuclear.
Alertan sobre la presión que estos centros ejercen sobre recursos hídricos, redes eléctricas, actividades económicas, territorio y biodiversidad, especialmente en el contexto de crisis climática y escasez creciente de recursos.
Proponen tres cambios: establecer límites ambientales al consumo de agua y energía, planificar energéticamente dónde se pueden instalar los centros asegurando un suministro 100% renovable, y garantizar la participación pública en la toma de decisiones.
Se destaca que mejorar la eficiencia no será suficiente si el consumo total de recursos sigue aumentando sin límites. Necesitan un debate social sobre cómo debe desarrollarse esta infraestructura digital.
Tienen amplio respaldo social que incluye movimientos académicos, ciudadanos y diversas plataformas que apoyan sus alegaciones contra el proyecto del Real Decreto.