En septiembre de 2026, el Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha beneficiado a cerca de 2,8 millones de personas en 905.792 hogares en España, con una cuantía media de 501,5 euros al mes por hogar. Esta prestación ha experimentado un incremento del 16,6% en comparación con el año anterior, alcanzando más de 1,3 millones de hogares desde su implementación. Entre los beneficiarios se encuentran más de 1,1 millones de niños y adolescentes, lo que representa el 40,3% del total. Además, el IMV apoya a más de 150.000 familias monoparentales y se complementa con ayudas adicionales para la infancia. La medida también busca facilitar la inclusión laboral de jóvenes y reducir la pobreza infantil en el país.
El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha beneficiado en septiembre a 905.792 hogares, alcanzando a un total de 2.761.686 personas, según los datos más recientes del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). La prestación media por hogar se sitúa en 501,5 euros al mes, lo que eleva la nómina total a aproximadamente 479,3 millones de euros.
Este mes, se han activado 128.868 prestaciones adicionales en comparación con el año anterior, lo que representa un aumento del 16,6%. En términos de beneficiarios, se registran 391.707 personas más que en septiembre de 2025, lo que equivale a un incremento del 16,5%.
Cerca de dos tercios de los titulares del IMV son mujeres; específicamente, en septiembre se contabilizan 616.641 mujeres, lo que representa el 68% del total. Además, las mujeres constituyen la mayoría entre los beneficiarios: 1.475.734, es decir, el 53,4%.
A lo largo de su existencia desde hace más de seis años, el IMV ha llegado a más de 1,3 millones de hogares, beneficiando a casi 3,9 millones de personas.
En este momento, hay 1.114.184 niños, niñas y adolescentes recibiendo esta prestación, lo que representa el 40,3% del total de beneficiarios. Desde 2020, cerca de 1,7 millones de menores han sido cubiertos por esta ayuda.
Más de dos tercios de las familias que perciben el IMV tienen menores a su cargo; concretamente son 617.292 hogares, lo que equivale al 68,1%. Este dato pone de manifiesto el impacto positivo del programa en la reducción de la pobreza infantil.
Análisis del perfil de los hogares protegidos revela una conexión directa entre vulnerabilidad económica y estructura familiar: hay 150.004 familias monoparentales, predominantemente lideradas por mujeres que asumen solas la crianza de sus hijos. Esta situación resalta una mayor exposición a la precariedad económica.
El Complemento de Ayuda Para la Infancia (CAPI) complementa el IMV con apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo. En septiembre se otorgó este complemento a 631.778 hogares, con una ayuda media de 67,7 euros por menor. Las cuantías varían según la edad: 115 euros mensuales para menores de 3 años;, 80,5 euros para aquellos entre 3 y 6 años;; y 57,5 euros para niños entre 6 y 18 años.
Dicho complemento puede ser solicitado independientemente del IMV y está diseñado para alcanzar no solo a familias en situación crítica sino también a aquellas con rentas bajas o moderadas.
Aparte de su función asistencial, el IMV se convierte en una herramienta clave para facilitar la inclusión laboral entre los jóvenes. La edad media entre los beneficiarios es de 28,7 años, siendo incluso menor si se excluyen los titulares sin hijos (