La agricultura, la ganadería extensiva y el manejo silvopastoril se presentan como herramientas cruciales en la lucha contra los incendios forestales y en la gestión sostenible de los recursos naturales. En un contexto donde la Fiscalía de Medio Ambiente y Urbanismo ha comenzado a investigar las medidas preventivas adoptadas por los municipios, Greenpeace subraya que abordar la realidad del medio rural es fundamental para prevenir estos desastres.
Un informe reciente de Greenpeace destaca que una transformación del modelo alimentario español podría generar un aumento del 100 % en el empleo ganadero y un 30 % en el sector agrícola-forestal. Además, esta transformación permitiría capturar anualmente 10,7 millones de toneladas de CO?eq, contribuyendo así a mitigar la crisis climática.
Incendios devastadores
El año 2025 se perfila como un punto crítico en la historia de los incendios forestales en España, con más de 400.000 hectáreas arrasadas. Esta cifra supera en más de tres veces la media histórica de las últimas décadas. Incendios como el de Molezuelas (Zamora) y el devastador fuego en Jarilla, Extremadura, han marcado este periodo como uno de los más críticos.
Mónica Parrilla de Diego, ingeniera técnica forestal y portavoz de Greenpeace, ha señalado que “nuestros bosques comparten los mismos problemas estructurales que nuestros pueblos: abandono institucional y una brecha urbano-rural insostenible”. Estos problemas son menos visibles que las llamas, pero igualmente esenciales para entender la magnitud del desafío.
Desigualdad territorial
Las regiones más afectadas por los incendios coinciden con algunas de las más despobladas del país, como Ourense, León y Zamora. El éxodo rural ha llevado a un doble fenómeno: el abandono del medio rural y una intensificación agrícola y ganadera que no siempre responde a las necesidades locales. En consecuencia, la superficie cultivada ha disminuido un 10,46 % en los últimos años, alcanzando actualmente 16,7 millones de hectáreas.
El auge de la ganadería intensiva desconectada del territorio ha contribuido al crecimiento descontrolado de masas forestales sin gestión activa. Este escenario crea condiciones propicias para megaincendios como los ocurridos recientemente.
Crecimiento descontrolado
Desde 1962 hasta 2019, la superficie forestal en España ha aumentado casi cuatro millones de hectáreas. Esto representa una proporción del 55,2 % del territorio nacional, lo que convierte a España en el segundo país de la UE con mayor cobertura forestal. Sin embargo, este crecimiento no gestionado favorece la propagación de incendios debido a la desaparición de cultivos cercanos a los núcleos poblacionales que antes ayudaban a frenar su avance.
Por otro lado, las explotaciones ganaderas han disminuido a menos del 10 % respecto a los años 60; mientras tanto, las unidades ganaderas han crecido casi tres veces debido al surgimiento de macrogranjas. Este modelo genera un fuerte impacto ambiental y desplaza a la población local.
Necesidad urgente de gestión
La falta de recursos económicos impide que muchos municipios cumplan con sus planes preventivos ante incendios. La Fiscalía ha anunciado investigaciones sobre si estos municipios cuentan con medidas adecuadas para prevenir fuegos devastadores. Un análisis previo realizado por Greenpeace reveló que ninguno de los municipios afectados por los peores incendios del siglo XXI tenía planes preventivos implementados ni comunicados.
Mónica Parrilla enfatiza: “Reclamamos el cumplimiento normativo: planes preventivos y emergencias locales en municipios ZAR. Es urgente dotarles con recursos económicos y técnicos para asegurar su efectividad”. Esta situación pone en evidencia la necesidad crítica de gestionar adecuadamente el territorio para prevenir futuros desastres.
Cambio necesario en el modelo agroalimentario
Greenpeace sostiene que “proteger el medio rural es protegernos del fuego”. Ante el aumento alarmante e incontrolado de incendios forestales, es esencial recuperar paisajes agroforestales tradicionales que sean sostenibles y estén mejor adaptados al cambio climático. La ganadería extensiva y el manejo silvopastoril son vitales para prevenir incendios y revitalizar el medio rural.
Para lograrlo es imprescindible un cambio en el modelo agroalimentario. Según Greenpeace, esta transformación podría permitir capturar anualmente 10,7 millones de toneladas de CO?eq y duplicar el empleo ganadero mientras aumenta un 30 % el empleo agrícola-forestal hacia 2050.
Llamado a acciones inmediatas
- Gestionar al menos el 1 % anual (260.000 ha) de la superficie forestal nacional priorizando zonas estratégicas.
- Destinar alrededor de 1.000 millones €/año a prevención; este año se estima que se gastaron entre 3.000 millones y 6.000 millones solo en extinción.
- Fomentar la ganadería extensiva como herramienta preventiva y desarrollo rural.
- Recuperar superficies forestales para establecer modelos silvopastoriles extensivos.
- Transformar el sistema alimentario desde producción hasta consumo como herramienta clave para prevenir incendios.
- Asegurar recursos económicos y técnicos para ejecutar planes preventivos en municipios ZAR.
- Aumentar debates sobre uso del fuego ante cambios climáticos actuales.
- Aumentar investigación sobre causas e motivaciones detrás de incendios.
- Ajustar directrices comunes para planes anuales contra incendios forestales según Real Decreto vigente.
La noticia en cifras
Cifra |
Descripción |
400,000 |
Hectáreas arrasadas por incendios en 2025. |
10.46% |
Disminución de la superficie cultivada en los últimos años. |
16.7 millones |
Hectáreas de superficie cultivada actualmente. |
10.7 millones |
Toneladas de CO?eq anuales que se podrían capturar con un nuevo modelo agroalimentario. |
1,000 millones |
Euros anuales necesarios para prevención de incendios. |
Preguntas sobre la noticia
¿Cuáles son los instrumentos esenciales para la prevención de incendios forestales?
La agricultura, la ganadería extensiva y el manejo silvopastoril son considerados instrumentos esenciales para la prevención de incendios forestales y la gestión sostenible de los recursos naturales.
¿Qué propone Greenpeace para prevenir incendios forestales?
Greenpeace propone un cambio en el modelo agroalimentario, que incluye la recuperación del paisaje en mosaico agroforestal y tradicional, así como fomentar la ganadería extensiva y el manejo silvopastoril como herramientas clave para prevenir incendios y mitigar la crisis climática.
¿Cómo afecta la despoblación al riesgo de incendios forestales?
Las comunidades más afectadas por los incendios coinciden con algunas de las más despobladas. El abandono del medio rural ha llevado a una disminución en el uso agrícola y ganadero, lo que ha contribuido a un aumento descontrolado de masas forestales sin gestión activa, creando condiciones propicias para los megaincendios.
¿Qué medidas efectivas reclama Greenpeace?
Greenpeace reclama varias medidas, incluyendo gestionar al menos el 1% de la superficie forestal anualmente, destinar alrededor de 1.000 millones de euros al año en prevención, fomentar la ganadería extensiva y dotar a los municipios en Zonas de Alto Riesgo de Incendio (ZAR) con recursos económicos y técnicos adecuados.
¿Cuál es el impacto del modelo agroalimentario actual en los incendios forestales?
El modelo agroalimentario actual ha llevado a una disminución del uso del terreno agrícola y un aumento en la ganadería intensiva desconectada del territorio, lo que ha contribuido al crecimiento descontrolado de masas forestales sin gestión activa, aumentando el riesgo de incendios.