La tercera ronda de negociaciones en la sede de la ONU en Nueva York ha comenzado con un objetivo claro: avanzar en el funcionamiento del Tratado Global de los Océanos. Este encuentro se realiza a pocos meses de la primera Conferencia de las Partes (COP) dedicada a los océanos, que aún no tiene fecha definida.
Las conversaciones son cruciales y se espera que tengan un impacto decisivo sobre el poder de la pesca industrial destructiva en alta mar, una actividad que podría acarrear consecuencias catastróficas para la vida marina. En este contexto, Greenpeace hace un llamado a los gobiernos para que frenen el lobby empresarial que obstaculiza la protección de los océanos.
Presiones sobre el Tratado Global
Megan Randles, jefa de la delegación de Greenpeace en estas negociaciones, ha señalado que “la industria pesquera ha estado presionando para debilitar el Tratado Global de los Océanos durante años”. La activista subraya la necesidad urgente de que los gobiernos limiten esta influencia corporativa y eviten que el proceso se vea afectado por retrasos innecesarios. “Las organizaciones que gestionan la pesca en alta mar han priorizado históricamente los intereses del sector”, añade Randles.
Greenpeace insiste en la creación de santuarios marinos, fundamentales para permitir la recuperación del océano. Estos santuarios cerrarían vastas áreas del océano a actividades humanas destructivas, algo contra lo cual la industria pesquera ha ejercido presión constante. Para evitar bloqueos en el proceso, se propone establecer un límite máximo de 120 días para revisar las propuestas de estos santuarios.
Compromisos gubernamentales y su importancia
Los gobiernos han asumido el compromiso de proteger el 30% del océano en los próximos cuatro años, un objetivo considerado mínimo por los científicos para lograr una recuperación efectiva tras décadas de destrucción ambiental. Para alcanzar esta meta, es fundamental asegurar que la creación de santuarios no enfrente obstáculos.
Ana Pascual, responsable de la campaña de Océanos y Pesca de Greenpeace España, enfatiza: “Las negociaciones actuales son clave para determinar cómo funcionará el Tratado en la práctica. Lo acordado aquí influirá significativamente en su eficacia real. Exigimos a nuestros líderes políticos coherencia con el objetivo del Tratado y priorización de la protección de la biodiversidad marina frente a intereses económicos”.
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 30% |
Porcentaje del océano que los gobiernos se han comprometido a proteger en los próximos cuatro años. |
| 120 días |
Límite máximo propuesto para la revisión de las propuestas de santuarios. |
| 3 |
Número de rondas de negociaciones hasta ahora. |
Preguntas sobre la noticia
¿Qué está pidiendo Greenpeace a los Gobiernos en relación con la pesca industrial?
Greenpeace está pidiendo a los Gobiernos que frenen el lobby empresarial que busca debilitar el Tratado Global de los Océanos, para proteger la vida marina y evitar consecuencias catastróficas debido a la pesca industrial destructiva en alta mar.
¿Cuál es el objetivo del Tratado Global de los Océanos?
El objetivo del Tratado es proteger al menos el 30% del océano en los próximos cuatro años, lo cual es considerado el mínimo necesario por científicos para permitir la recuperación de los océanos tras décadas de destrucción.
¿Qué se espera lograr en las negociaciones actuales en Nueva York?
Se espera que las negociaciones tengan un impacto decisivo sobre cómo funcionará el Tratado en la práctica, incluyendo sus normas, instituciones y procedimientos, lo que determinará su eficacia real.
¿Por qué son importantes los santuarios marinos según Greenpeace?
Los santuarios totalmente protegidos cerrarían grandes áreas del océano a actividades humanas destructivas, permitiendo así la recuperación de ecosistemas marinos. Greenpeace exige que se limite la influencia de intereses industriales en las propuestas de estos santuarios.
¿Qué medidas propone Greenpeace para acelerar el proceso de creación de santuarios marinos?
Greenpeace propone imponer un límite máximo de 120 días para la revisión de las propuestas de santuarios, evitando así que organizaciones que gestionan la pesca en alta mar puedan estancar el proceso por intereses económicos.