El Gobierno de España ha respaldado una huelga general por la vivienda, programada para el 11 de noviembre, justo antes del inicio de la campaña electoral. La vicesecretaria del PSOE, María Jesús Montero, afirmó que esta movilización es "justa" y se dirige contra la oposición, en particular contra PP, Vox y Junts, argumentando que su rechazo al decreto de vivienda justifica esta acción. El ministro Félix Bolaños también mostró su apoyo a las reivindicaciones de los sindicatos. Sin embargo, la oposición ha criticado la huelga como una "movilización política" en un momento electoralmente estratégico. Las patronales CEOE y Cepyme han calificado la huelga de "inadmisible", cuestionando su legalidad y sugiriendo que busca presionar al gobierno para cambios legislativos en materia de vivienda.