El Ministerio de Sanidad ha iniciado un estudio pionero de tres años para evaluar el impacto en la salud mental de la población afectada por la DANA en la Comunidad Valenciana. Este estudio, realizado en colaboración con diversas instituciones, busca identificar la frecuencia de problemas como depresión, ansiedad y estrés postraumático en las personas expuestas a esta catástrofe medioambiental. La investigación se centrará en una cohorte de más de 10,000 residentes de las áreas más afectadas, con el objetivo de fundamentar medidas adecuadas de atención y prevención ante futuras emergencias. La vigilancia del impacto psicológico derivado de fenómenos climáticos extremos es crucial para mejorar la respuesta sanitaria y social en un contexto de cambio climático.
El Ministerio de Sanidad ha iniciado un innovador estudio de vigilancia que tiene como objetivo evaluar el impacto en la salud mental de la población afectada por la DANA, un fenómeno meteorológico que azotó gravemente a la Comunidad Valenciana. Este esfuerzo se lleva a cabo en colaboración con diversas instituciones, incluyendo la Dirección General de Salud Pública y Equidad en Salud, el Comisionado de Salud Mental y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública.
La DANA, ocurrida el 29 de octubre de 2024, dejó una huella devastadora en 74 municipios de la provincia de Valencia, afectando a aproximadamente un millón de personas. Además de los daños materiales significativos en viviendas y comercios, se registraron pérdidas humanas que subrayan la gravedad del evento.
Las catástrofes medioambientales son conocidas por incrementar el riesgo de problemas de salud mental a medio y largo plazo. Esto incluye trastornos como la ansiedad, depresión y estrés postraumático, así como dificultades para llevar a cabo actividades cotidianas. Inspirándose en estudios internacionales, como el realizado por la Agencia de Salud Pública de Inglaterra sobre inundaciones y salud, este nuevo estudio busca proporcionar datos empíricos que guíen las intervenciones necesarias desde las instituciones sanitarias.
El propósito principal del estudio es analizar cómo la DANA ha impactado en la salud mental de quienes estuvieron expuestos al desastre. Esta información será fundamental para planificar medidas adecuadas tanto para la situación actual como para futuras emergencias similares.
Entre los objetivos específicos se encuentran:
Este análisis se llevará a cabo mediante un estudio prospectivo que abarcará tres años. Se realizará una recogida inicial de datos aproximadamente un año después del evento catastrófico, seguida por dos oleadas adicionales a los dos y tres años. La población objeto del estudio incluirá a individuos mayores de cinco años que residían en las zonas afectadas durante la catástrofe.
La población total considerada asciende a 608.772 personas repartidas entre 37 municipios y cuatro pedanías clasificadas como áreas con impacto medio y alto según un informe sobre los daños causados por la DANA en el comercio minorista. Para ello, el Instituto Valenciano de Estadística ha llevado a cabo un muestreo aleatorio estratificado teniendo en cuenta diversos criterios como nivel socioeconómico y grado de afectación.
Aquellas personas seleccionadas recibirán una invitación por correo postal para participar en el estudio. Los interesados deberán confirmar su consentimiento mediante vías telefónicas o electrónicas antes de concertar una entrevista que podrá realizarse presencialmente o por teléfono. Las mismas personas serán contactadas durante las sucesivas oleadas del estudio.
La encuesta incluirá dos cuestionarios: uno dirigido a adultos y otro adaptado para menores según su edad. Se recopilarán datos sobre características personales, percepción de salud, calidad de vida, morbilidad y variables específicas relacionadas con la DANA.
Este análisis es crucial para identificar el impacto emocional derivado de fenómenos climáticos extremos como las inundaciones. Su implementación permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante crisis sanitarias por parte de las autoridades competentes. Además, generará evidencia local sobre los determinantes emocionales y psicológicos en situaciones críticas, facilitando así el establecimiento de medidas preventivas más efectivas.
A medida que se consolida esta vigilancia activa sobre los efectos en salud mental provocados por eventos ambientales extremos, se establece una línea estratégica esencial dentro del ámbito sanitario público, especialmente relevante ante el contexto actual marcado por el cambio climático y un aumento en la frecuencia de fenómenos meteorológicos adversos.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 74 | Número de municipios afectados |
| 1,000,000 | Población residente afectada |
| 608,772 | Población de referencia |
| 8,153 | Número mínimo de adultos en la muestra |
| 2,718 | Número de menores en la muestra |
| 23,318 | Número total de hogares seleccionados |
El objetivo general es conocer el impacto de la DANA en la salud mental de la población expuesta, con el fin de fundamentar la planificación de medidas de control y servicios asistenciales adecuados tanto en la actual situación como en futuras emergencias similares.
Se evaluará la frecuencia de probable depresión, ansiedad y estrés postraumático entre la población afectada por la DANA.
Se realizará un seguimiento durante tres años, con una recogida de datos inicial aproximadamente al año de la DANA, y dos oleadas adicionales previstas a los dos y tres años.
La población de estudio incluye a personas mayores de 5 años residentes en las zonas afectadas en el momento de la catástrofe, con un total de referencia de 608.772 personas distribuidas en 37 municipios y 4 pedanías de Valencia.
Las personas seleccionadas recibirán una invitación mediante correo postal y deberán comunicar su consentimiento expreso para participar. Se realizarán entrevistas presenciales o telefónicas.
Se recogerán datos sobre características personales y del hogar, percepción de salud y calidad de vida, morbilidad, salud mental, apoyo social y variables específicas relacionadas con la DANA.
Este estudio permitirá identificar el impacto emocional provocado por fenómenos climatológicos extremos como inundaciones, mejorando así la capacidad de respuesta de las autoridades sanitarias y sociales ante futuras emergencias.