El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, participó en la Cumbre de Impacto de la IA en Nueva Delhi, donde destacó la importancia de que tecnologías como la inteligencia artificial amplíen la libertad humana y los derechos democráticos. Sánchez abogó por un enfoque humanista en el desarrollo de la IA, enfatizando su potencial para mejorar el bienestar colectivo y los servicios públicos. Subrayó la necesidad de democratizar la IA y establecer salvaguardas para mitigar sus riesgos en el mercado laboral y medioambiental. Además, resaltó el compromiso de España con una gobernanza responsable de la IA y su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha participado en la Cumbre de Impacto de la IA, un foro que reúne en Nueva Delhi a líderes globales de los ámbitos político, económico y tecnológico. El objetivo es abordar la transformación sin precedentes que trae consigo la proliferación e integración de la inteligencia artificial en todos los aspectos de la sociedad.
Durante su intervención, Sánchez destacó el potencial de la IA para ampliar el conocimiento, impulsar la productividad y mejorar el bienestar colectivo. En este sentido, defendió un modelo humanista que promueve España, fundamentado en valores y respeto a los derechos humanos, afirmando que se necesita una “IA para el bien”.
Sánchez subrayó el compromiso del Gobierno por facilitar y fomentar el uso de la inteligencia artificial tanto en el sector privado como en el público. Este esfuerzo es parte de una estrategia clara que se basa en una inversión pública sostenida y en la cooperación europea, con un firme compromiso hacia la construcción de soberanía tecnológica.
Además, resaltó el reconocimiento por parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a España por su aplicación de la IA en la administración pública. Este reconocimiento se debe a un enfoque centrado en ofrecer mejores servicios públicos, reducir burocracia y crear un Estado más eficiente al servicio de los ciudadanos.
El presidente hizo hincapié en que “el progreso sin ética no es progreso” y que “la innovación sin propósito no es liderazgo; es fracaso”. Esta perspectiva resalta su determinación por democratizar la inteligencia artificial. Desde 2021, España ha promovido la Carta de Derechos Digitales, ha creado la primera agencia europea para supervisar esta tecnología y apoya marcos internacionales para gobernarla responsablemente.
Sánchez también abordó la necesidad de desarrollar una gobernanza adecuada para evitar que el poder relacionado con la IA quede concentrado en manos de unos pocos. En cuanto al uso militar de estas tecnologías, enfatizó que deben ajustarse a las leyes y contribuir a mantener la paz y seguridad internacional. Asimismo, celebró que las Naciones Unidas hayan creado un Panel de Expertos en IA cuya primera reunión se llevará a cabo en España.
Finalmente, abogó por establecer salvaguardias que permitan afrontar los impactos y riesgos asociados a la inteligencia artificial en los ámbitos laboral y medioambiental. Defendió que España busca una IA segura, transparente y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Pedro Sánchez aboga por un modelo humanista de inteligencia artificial que amplíe la libertad humana, la democracia y los derechos, en lugar de socavarlos. Destaca la importancia de una IA para el bien y el respeto a los derechos humanos.
El presidente ha hablado sobre el impulso del Gobierno para facilitar y difundir la inteligencia artificial tanto en el sector privado como público, apoyado por una estrategia clara que incluye inversión pública sostenida y cooperación europea.
España ha sido reconocida por la OCDE por su aplicación de la IA en la administración pública, enfocándose en mejorar los servicios públicos y reducir la burocracia.
Democratizar la IA implica garantizar que su desarrollo y uso no estén concentrados en manos de unos pocos, promoviendo una gobernanza responsable y ética que beneficie a toda la sociedad.
Sánchez enfatiza que el uso militar de la IA debe ajustarse a la ley y contribuir a la paz y seguridad internacional, apoyando marcos internacionales responsables para su gobernanza.
Propone establecer salvaguardas para abordar los impactos laborales y medioambientales generados por la IA, asegurando que esta sea segura, transparente y alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.