Greenpeace ha solicitado al Gobierno español que implemente más medidas para frenar la especulación inmobiliaria y destine mayores recursos a la rehabilitación de viviendas, especialmente en el contexto de la creciente inflación energética. Aunque celebra la aprobación del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, la organización considera insuficientes las metas establecidas, proponiendo multiplicarlas por diez para alcanzar un total de 10 millones de viviendas rehabilitadas hasta 2040. Greenpeace destaca que la vivienda es un derecho constitucional y critica las subvenciones a combustibles fósiles, sugiriendo que una inversión pública sostenida podría reducir significativamente las emisiones y generar empleo en el sector de rehabilitación.
Greenpeace aplaude el Plan Estatal de Vivienda, pero demanda más acción
La organización ambientalista Greenpeace ha expresado su satisfacción por la reciente aprobación del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que incluye medidas y recursos destinados a fortalecer la vivienda pública y facilitar el acceso de los jóvenes. Este plan también posiciona la rehabilitación como uno de sus ejes centrales.
No obstante, Greenpeace advierte que las metas de rehabilitación deben multiplicarse por diez para hacer frente al aumento de las facturas energéticas en un contexto marcado por la inflación fósil provocada por conflictos internacionales. La organización exige, además, que los fondos destinados a estas iniciativas sean accesibles para aquellos colectivos que sufren pobreza energética y que se reorienten subsidios que actualmente benefician a las empresas del sector fósil.
Tras la aprobación definitiva del plan en el Consejo de Ministros, Greenpeace celebra el avance hacia un parque público social más robusto y el fomento del acceso a viviendas dignas para jóvenes y personas en situación de exclusión. Sin embargo, la organización critica la falta de ambición en las metas de rehabilitación, limitadas a 260.000 viviendas hasta 2030, así como los recursos insuficientes asignados.
En su informe titulado “Tu Llave para la vivienda digna”, Greenpeace propone un objetivo mucho más ambicioso: rehabilitar 10 millones de viviendas para 2040, lo que implicaría multiplicar por diez el número actual de viviendas en proceso de rehabilitación.
Carlos García Paret, portavoz de Greenpeace, enfatizó: “Nuestras casas son hoy más caras, más viejas y más ineficientes que nunca. Estamos dejando a una generación entera a merced de un tsunami especulativo y de la volatilidad energética.” El portavoz instó al Gobierno a adoptar medidas más decisivas contra la especulación inmobiliaria y a transformar la rehabilitación energética en una prioridad nacional.
Greenpeace subraya que el acceso a una vivienda digna es un derecho constitucional amenazado por un mercado especulativo. Además, destaca que el sector residencial consume aproximadamente el 30% de la energía final y es responsable del 17% de las emisiones de gases efecto invernadero. Esta situación se ve agravada por un parque inmobiliario envejecido y dependiente del gas fósil, lo cual representa una carga económica significativa para los ciudadanos.
La organización denuncia que las compañías energéticas reciben anualmente alrededor de 6.000 millones de euros en subvenciones públicas, una cifra tres veces superior a los recursos propuestos para rehabilitación. Estas ayudas han aumentado recientemente debido a las medidas adoptadas por el Gobierno para mitigar los efectos económicos derivados del conflicto en Oriente Medio.
Según Greenpeace, si se realizara una inversión pública sostenida de 6.000 millones de euros al año hasta 2040, España podría reducir sus emisiones en 48 millones de toneladas de CO?, ahorrar anualmente 4.175 millones de euros en facturas energéticas, equivalente al costo anual eléctrico para cinco millones de hogares, y generar aproximadamente 350.000 empleos en el sector de la rehabilitación.
Tales medidas son esenciales dentro del marco propuesto por Greenpeace como parte de un escudo social verde, diseñado para abordar la crisis habitacional y contrarrestar los efectos adversos derivados del uso continuado de combustibles fósiles.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 260,000 | Meta de rehabilitación hasta 2030 |
| 10,000,000 | Propuesta de rehabilitación hasta 2040 |
| 6,000,000,000 | Subvenciones anuales a compañías energéticas por combustibles fósiles |
| 4,175,000,000 | Ahorro anual estimado en facturas energéticas tras la inversión pública |
Greenpeace pide al Gobierno que se multipliquen por 10 las metas de rehabilitación de viviendas para reducir las facturas de energía y que los fondos sean accesibles, especialmente para colectivos en situación de pobreza energética.
La organización valora positivamente la aprobación del Plan Estatal de Vivienda, destacando su enfoque en reforzar la vivienda pública y ayudar al acceso de la juventud. Sin embargo, critica que las metas de rehabilitación son insuficientes.
Greenpeace propone rehabilitar 10 millones de viviendas hasta 2040, lo que implicaría multiplicar por diez el número actual de viviendas rehabilitadas según el Plan Estatal.
Según Greenpeace, una inversión pública de 6.000 millones de euros anuales hasta 2040 podría reducir las emisiones en 48 millones de toneladas de CO?, ahorrar 4.175 millones de euros anuales en facturas energéticas y generar unos 350.000 empleos en el sector de la rehabilitación.
Greenpeace critica que las subvenciones públicas a las compañías energéticas son tres veces más altas que los recursos propuestos para la rehabilitación, lo que consideran una trampa para el bolsillo de los ciudadanos y un obstáculo para la soberanía energética.