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Gestiona los imprevistos con un crédito rápido
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(Foto: Pixabay)

Gestiona los imprevistos con un crédito rápido

martes 09 de mayo de 2017, 16:37h

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Tras la crisis económica y, en ocasiones, independientemente de ella, la capacidad de ahorro para muchas personas y familias se ha visto menguada. Quizá porque durante esos años perdieron su trabajo o congelaron sus sueldos mientras seguían aumentando sus necesidades – pensemos, solamente, a familias con hijos pequeños -. Por eso, cuando llega un imprevisto económico, pedir un crédito fácil forma parte de la solución.

Se define como imprevisto a gastos que no se tenían programados, como una avería del coche, reparación o pintura de la casa por goteras, o algo similar. Las economías domésticas suelen tener, mensualmente, unos gastos más o menos definidos. Es decir, independientemente de que se lleven las cuentas de cerca, cada unidad familiar, sabe cuánto gasta al mes de luz, de agua, en comida, teléfono o ropa y ocio.

Si hay menores en la familia, a estas partidas, se tendrá que añadir, colegio o guardería, material escolar, pañales si son pequeños, más en alimentación y otros gastos derivados, como cumpleaños y actividades.

A finales de 2016 se presentaban los resultados del III Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente, realizado por uno de los comparadores online más importantes del mercado. En éste se revelaba que la capacidad de ahorro de los españoles es cada vez más limitada. El 44,7% de los encuestados afirmaba que no lograba destinar más de 200 euros al mes para ahorro, mientras que el 22,5% no llegaba a 100 euros.

Estos datos hacían referencia al período de 2015 y habrá que esperar unos meses aún para saber cómo se ha comportado el 2016 en cuanto a la capacidad y flexibilidad económica de los españoles. En este contexto, es normal que, si llega un imprevisto, no todas las economías sean capaces de afrontarlo con la celeridad que, a veces, se requiere. Por ejemplo, si se estropea el coche y el trabajo está a 20 km de casa y no hay una buena combinación de transporte público, claramente, cuanto antes se paguen los gastos ocasionados en el taller, mejor será.

Por esto, un crédito rápido es siempre contemplado como una buena opción, porque encierra naturalmente ese factor de la prisa con la que se requiere el dinero.

No es de extrañar que durante el 2016, el 70% de los españoles solicitara un crédito fácil. Estos datos han sido recogidos por el Informe Mundial de Banca Minorista que pone en evidencia cómo el consumo de productos financieros ha ido en aumento en los últimos años.

La diferencia entre un crédito rápido y uno tradicional radica, fundamentalmente, en la cantidad y en el escenario o contexto donde se opera. El primero parte de una cifra mínima pequeña – así como una cantidad máxima también relativamente baja -, mientras que la banca tradicional lo hace desde cifras más altas.

Este hecho, hace que muchas personas acaben por no solicitarlo ya que la cifra de partida, en ocasiones, supera el dinero que necesitan.

Para cubrir la demanda de esta variación de los productos financieros tradicionales que las entidades no lograban satisfacer, nacieron multitud de plataformas, que, operando en internet conseguían, además, reducir sus gastos de actividad.

Son las que se conocen bajo el paraguas de fintech, que son capaces de unir las necesidades financieras con las ventajas de la tecnología, democratizando el acceso al dinero de multitud de personas que se quedaban fuera por las reglas del sistema tradicional.

Pedir un crédito online es muy sencillo. Al ser en red, el usuario se evita desplazamientos físicos a oficinas a la misma vez que deja de depender de horarios comerciales. En internet, además, existen multitud de comparadores, a través de los cuales el usuario se puede informar de qué opción es la más conveniente para su caso concreto, sin tener que estar llamando o visitando página por página personalmente y apuntando condiciones.

¿Cosas a tener en cuenta? El paso número uno es estar seguro de que, de verdad, se necesita el dinero. Es una reflexión más que conveniente antes de hacer ninguna operación. Si se decide que es así, entonces los aspectos en los que se tendrá que fijar a la hora de valorar qué opción es la más interesante son los intereses y las comisiones de apertura y/o cancelación anticipada. Los intereses pueden ser de tipo fijo o variable y la ventaja de uno frente al otro radica en la situación económica personal y en los hábitos financieros. En cualquier caso, los plazos de devolución de un crédito rápido, al ser más cortos, suelen ser fácilmente asumibles.

Solicitar un crédito y poder disfrutar del dinero casi en tiempo real, de forma instantánea tras haber cumplimentado la solicitud sin tareas burocráticas que retrasan y sólo adjuntando número de cuenta, DNI y, a veces, justificante de ingresos, es la mejor opción para cubrir esos imprevistos, para arreglar el coche y tardar quince minutos (sin tráfico) en ir a trabajar en lugar de una hora y media, por ejemplo.

Autor: M.P.

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