MURCIA
Última actualización 19/08/2009@23:49:01 GMT+1
MURCIA. Un grupo de seis militantes del Partido Socialista de la Región de Murcia crean un espacio en el Facebook que se llama ‘De Cospedal debe ser demandada por injurias’, y en pocos días se adhieren cerca de 2.000 personas, mucha más gente de la que hubiera acudido a una rueda de prensa de Pedro Saura para denunciar el tema, y infinitamente más gente que la que presentaría una queja formal en el buzón de la secretaria general del Partido Popular.
Este efecto expansivo se llama en este caso, Facebook, pero también podría llamarse Twenty o Twitter. Y es que en política todo vale. Pero ¿tienen los políticos de Murcia acceso a estas redes sociales?
Buceando por Internet, descubrimos que Ramón Luis Valcárcel, Pedro Saura, María José Alarcón, Miguel Ángel Cámara, o Pedro Alberto Cruz cuentan con red social y además con otros grupos de amigos o retractores como en el caso de la señora Cospedal.
Por ejemplo, el consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz, cuenta con un grupo de detractores que han creado un ‘site’ llamado ‘Yo también quiero la cabeza de Pedro Alberto Cruz’ con 38 miembros.
En el caso de la concejala socialista en el Ayuntamiento de Murcia, María José Alarcón, no tiene Facebook ni Twitter, pero sí cuenta con un blog en el que escribe con regularidad sus impresiones sobre la política local, regional y nacional.
El alcalde de la mencionada ciudad, Miguel Ángel Cámara, tiene Facebook, y no cuenta hasta el momento, con ningún grupo de detractores. Por su parte, el presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, cuenta con un sitio en Facebook a favor, y otro en contra que se titula ‘No nos gusta Ramón Luis Valcárcel’, al igual que otro llamado ‘No nos gusta Pedro Saura’, con 3 miembros, o el sitio virtual en Facebook de Pedro Saura con 1.455 amigos (casi todo el grupo socialista murciano). En definitiva, poco a poco los políticos de la Región van dándose cuenta de que la única manera de llegar a la gente joven que no lee prensa ni escucha radios, puede ser crear redes sociales por medio de conocidos portales para acercar la política a la calle, aunque el resultado, la mayoría de veces, suele ser tan nefasto como en la política de carne y hueso.
Otra curiosidad, si bien el grupo contra Cospedal tenía 2.000 amigos, en Facebook hay un grupo contra Zapatero titulado ‘Apuesto a que encuentro 100.000 personas que destestan a ZP’ que ya cuenta con 24.600 miembros.