El plan del Partido Popular presenta aspectos positivos, como el apoyo a poblaciones afectadas y una reforma fiscal para la gestión forestal. Sin embargo, Greenpeace critica que no aborda la crisis climática de manera efectiva ni propone medidas concretas en competencias autonómicas. La organización ecologista señala que muchas propuestas ya están en la legislación vigente y que el plan carece de soluciones estructurales al abandono rural y a la adaptación de ecosistemas. A pesar de reconocer la mención del cambio climático, Greenpeace insta al PP a asumir su responsabilidad y participar activamente en el Pacto de Estado frente a la Emergencia Climática.
El Partido Popular (PP) enfrenta críticas por su reciente plan destinado a abordar las crisis de incendios que han marcado el verano de 2025. A pesar de que algunas de las 50 medidas propuestas son consideradas relevantes y urgentes, Greenpeace advierte que muchas ya están contempladas en la legislación vigente o han sido implementadas anteriormente.
La organización ecologista subraya la necesidad de que el PP abandone el negacionismo climático y asuma su responsabilidad en las comunidades donde tiene poder. Según Greenpeace, es esencial reconocer el funcionamiento del sistema nacional de emergencias y actuar en consecuencia. Entre las propuestas acertadas se encuentran el apoyo a las poblaciones afectadas, una reforma fiscal que favorezca la gestión forestal y el respaldo a la ganadería extensiva.
Greenpeace manifiesta su preocupación por la inclusión de propuestas anecdóticas que desvían la atención del verdadero debate sobre las causas y soluciones a los incendios. La falta de medidas dirigidas a problemas estructurales como el abandono del medio rural y la adaptación necesaria de los ecosistemas españoles al cambio climático es notable, así como la ausencia de propuestas concretas relacionadas con presupuestos y fiscalidad forestal.
El plan presentado también ignora informes relevantes, como los de la Fiscalía de Medio Ambiente, así como normativas existentes que establecen claramente quién debe actuar ante situaciones de emergencia. En cuanto a la propuesta de crear un registro nacional de pirómanos, Greenpeace lo califica como un simple parche que no aborda las verdaderas causas detrás de los incendios.
A pesar de sus críticas, Greenpeace valora positivamente que el texto mencione el cambio climático. Mónica Parrilla, responsable de la campaña de incendios, enfatiza la necesidad urgente de aplicar medidas ambiciosas para reducir emisiones y frenar el avance del cambio climático. La organización espera que el PP participe activamente en un próximo Pacto de Estado frente a esta emergencia.
Además, Greenpeace destaca las medidas relacionadas con la restauración del medio ambiente. Un año después de la aprobación del Reglamento sobre Restauración de la Naturaleza, cuya oposición por parte del PP generó preocupación entre más de 3.000 científicos, se hace un llamado a las comunidades gobernadas por este partido para contribuir al Plan Nacional de Restauración.
Aunque hay aspectos positivos en el plan, Greenpeace lo considera incompleto y carente del conocimiento necesario sobre competencias autonómicas. La organización critica al PP por improvisar un discurso que parece ignorar las memorias elaboradas por las Fiscalías de Medio Ambiente y busca diluir responsabilidades durante esta crisis.
Jose Luis García, responsable del área de Clima, Energía y Movilidad en Greenpeace, sostiene que si el PP desea hacer una contribución constructiva debería llevar sus propuestas al Consejo Nacional del Clima. Este espacio es fundamental para debatir el Pacto propuesto por el presidente del Gobierno y acordar medidas consensuadas para enfrentar tanto la emergencia climática como los incendios forestales.
García concluye enfatizando que la gestión de crisis provocadas por grandes incendios forestales debe basarse en normas jurídicas claras. Cuestionar estas competencias desde una perspectiva política no solo desinforma a la ciudadanía sino que pone en riesgo el funcionamiento institucional. El Partido Popular debe tomar en serio su compromiso contra el cambio climático y asumir su responsabilidad en materia de gestión y prevención dentro de sus competencias autonómicas.
El plan incluye medidas como el apoyo a las poblaciones afectadas, una reforma fiscal favorable a la gestión forestal y el respaldo a la ganadería extensiva, que son consideradas acertadas y necesarias.
Greenpeace critica que el plan no enfrenta adecuadamente la crisis climática, no concreta medidas presupuestarias y fiscales, y presenta propuestas anecdóticas que desvían la atención de los problemas estructurales relacionados con el medio rural y la adaptación de los ecosistemas al cambio climático.
Greenpeace considera que la propuesta de un registro nacional de pirómanos es un parche que no aborda las causas subyacentes de los incendios, ya que la mayoría son causados por accidentes o negligencias, no por piromanía.
Greenpeace celebra que se mencione el cambio climático en el plan, pero enfatiza la necesidad de aplicar medidas ambiciosas para reducir las emisiones a cero lo antes posible.
Greenpeace señala que el Partido Popular debe asumir su responsabilidad en las comunidades donde gobierna y llevar sus propuestas al Consejo Nacional del Clima para debatirlas constructivamente.
Se espera que incluya medidas consensuadas entre distintos partidos y entidades para abordar eficazmente la lucha contra los incendios forestales y otros desafíos relacionados con la crisis climática.