El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha presentado las líneas estratégicas del "Plan de trabajo para 2026". Este año, la Política Agraria Común y la Política Pesquera Común serán fundamentales para la modernización del sector. Se abordarán proyectos legislativos clave como la ley de control e inspección pesquera y la ley de agricultura familiar y profesional. Además, se implementará un plan para fortalecer la gastronomía española a nivel internacional y se prestará atención a los mercados afectados por aranceles. El ministerio también se enfocará en el cambio climático, impulsando prácticas sostenibles y asegurando la rentabilidad del sector agroalimentario mediante seguros agrarios y nuevas tecnologías.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha liderado recientemente el Comité de Dirección del Ministerio, donde se han delineado las líneas estratégicas del «Plan de trabajo para 2026». Este año, la Política Agraria Común y la Política Pesquera Común se posicionan como elementos centrales en la agenda del gobierno español. La intención es preservar la esencia de estas políticas, consideradas motores de construcción comunitaria y fundamentales para la modernización del sector.
En el ámbito legislativo, dos proyectos destacados están en curso para 2026: la ley de control e inspección pesquera, que ya se encuentra en trámite parlamentario, y la ley de agricultura familiar y profesional.
El ministerio también está preparando el lanzamiento del Plan de medidas para reforzar la gastronomía española en el mundo. Además, se llevará a cabo un seguimiento exhaustivo sobre los mercados internacionales afectados por las políticas arancelarias, con el objetivo de mitigar su impacto en las exportaciones. España se destaca como una potencia agroalimentaria, ocupando el cuarto lugar en la Unión Europea y el séptimo a nivel mundial.
Asimismo, se prestará atención a la evolución de las enfermedades animales. El ministerio busca mantener la confianza de los mercados que valoran la calidad y fiabilidad de los productos agroalimentarios españoles.
El cambio climático representa uno de los mayores retos para la producción agroalimentaria y pesquera. En respuesta, el ministerio continuará implementando políticas que promuevan regadíos sostenibles, preserven suelos sanos y vivos, protejan la biodiversidad y conserven el paisaje agrario. Estas acciones son esenciales para asegurar el relevo generacional y el futuro del sector agrario en áreas rurales.
Los seguros agrarios también jugarán un papel crucial este año. Con un aumento del 10 % en el presupuesto hasta alcanzar los 315 millones de euros, estos seguros son una herramienta vital para proteger los ingresos de agricultores y ganaderos. Además, se prevé que el futuro reglamento sobre nuevas técnicas genómicas sea determinante para avanzar hacia soluciones innovadoras que mitiguen los efectos del cambio climático y mejoren la rentabilidad del sector agrario.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 10% | Incremento del presupuesto de seguros agrarios (de 2025 a 2026) |
| 315 millones de euros | Presupuesto total para seguros agrarios en 2026 |
| 4ª | Posición de España en exportaciones agroalimentarias dentro de la UE |
| 7ª | Posición de España en exportaciones agroalimentarias a nivel mundial |
Las políticas clave son la Política Agraria Común y la Política Pesquera Común, que se consideran fundamentales para la modernización del sector y la construcción comunitaria.
Los proyectos legislativos importantes son la ley de control e inspección pesquera, que ya está en trámite parlamentario, y la ley de agricultura familiar y profesional.
Se lanzará un Plan de medidas para reforzar la gastronomía española en el mundo, con un seguimiento especial a los mercados internacionales influenciados por políticas arancelarias.
El ministerio continuará impulsando políticas para regadíos sostenibles, preservación de suelos sanos, protección de biodiversidad y conservación del paisaje agrario.
El presupuesto para seguros agrarios se incrementa en un 10% respecto al año anterior, alcanzando los 315 millones de euros, como una herramienta fundamental para proteger la renta de agricultores y ganaderos.
Las nuevas técnicas genómicas serán decisivas para avanzar en soluciones innovadoras que mitiguen el impacto del cambio climático y aumenten la rentabilidad del sector agrario.