Expertos en finanzas se reúnen en la sede de la ONU en Ginebra para promover un cambio en la medición del crecimiento económico, abogando por métricas que reflejen el bienestar y la sostenibilidad más allá del PIB. Esta iniciativa, respaldada por la UNCTAD, responde a la necesidad de abordar el desequilibrio entre las dimensiones económicas, sociales y medioambientales. Economistas destacados, como el premio Nobel Joseph Stiglitz, trabajan en la creación de indicadores de desarrollo sostenible que ayuden a los gobiernos a cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). La reunión busca cerrar la brecha entre las percepciones políticas y las realidades vividas por los ciudadanos.
Los expertos en finanzas se congregan esta semana en la sede de la ONU en Ginebra, impulsando un cambio significativo en la forma de medir el crecimiento económico. Este movimiento surge como respuesta a la creciente preocupación sobre la insuficiencia de las mediciones del producto interior bruto (PIB), que ofrecen escasa información sobre los avances hacia objetivos clave de sostenibilidad vitales para la humanidad.
Con el respaldo de la UNCTAD y otros colaboradores, la iniciativa «Más allá del PIB» reconoce las advertencias del Secretario General de que las políticas globales dependen excesivamente de los datos del PIB. António Guterres ha señalado: «Cada día somos testigos de las consecuencias de nuestro fracaso a la hora de equilibrar las dimensiones económicas, sociales y medioambientales del desarrollo». Para él, avanzar más allá del PIB es esencial para construir un sistema económico que valore lo realmente importante: el bienestar humano, tanto presente como futuro.
Esta perspectiva es compartida por numerosos economistas destacados, quienes han manifestado repetidamente que el PIB otorga un peso excesivo a actividades que agotan los recursos naturales, en detrimento de aquellas que fomentan la vida y el bienestar social. La declaración del Grupo de Expertos de Alto Nivel resalta cómo esta tensión se hace cada vez más evidente ante desafíos como el cambio climático, el deterioro de los ecosistemas y las crecientes desigualdades.
Las discusiones programadas para finales de esta semana en el Palacio de las Naciones marcarán la segunda reunión presencial del grupo desde su creación en mayo del año pasado. Esta cita sigue a la firma del Pacto para el Futuro 2024 por parte de los Estados miembros de la ONU, cuyo propósito incluye hacer más inclusiva y eficaz la gobernanza mundial.
El grupo ha afirmado que su enfoque subrayará cómo un mayor bienestar y sus determinantes —como la salud, el capital social y la calidad ambiental— no solo benefician al bienestar social, sino que también contribuyen integralmente a la prosperidad económica. En un informe provisional publicado en noviembre, advirtieron sobre «una brecha creciente entre lo que políticos y ciudadanos perciben respecto a lo ocurrido y las realidades vividas, que no coinciden con lo que narra el PIB por sí solo».
Más de una docena de economistas reconocidos participarán en los debates esta semana en Ginebra, incluyendo al premio Nobel Joseph Stiglitz, al economista indio Kaushik Basu y a la experta en equidad Nora Lustig. Su labor incluirá la elaboración inicial de una lista de indicadores universales y específicos para cada país relacionados con el desarrollo sostenible.
Este esfuerzo tiene como objetivo crear un cuadro de mando que proporcione a los gobiernos información necesaria para alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Además, se ofrecerá orientación sobre cómo maximizar la aceptación del panel y priorizar la recopilación de datos necesarios para su implementación.
Aparte del apoyo brindado por UNCTAD, otras entidades como el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DESA), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), así como la Oficina Ejecutiva del Secretario General continuarán colaborando con esta iniciativa transformadora.
El objetivo es impulsar un cambio radical en la forma de medir el crecimiento económico, buscando métricas más claras sobre el bienestar y la sostenibilidad, en respuesta a las limitaciones del PIB como indicador.
António Guterres advierte que la formulación de políticas a nivel mundial depende en exceso de los datos del PIB, lo que no refleja adecuadamente el equilibrio entre las dimensiones económicas, sociales y medioambientales del desarrollo.
Se discuten las consecuencias del fracaso en equilibrar las dimensiones del desarrollo, especialmente en el contexto del cambio climático, deterioro de ecosistemas, pérdida de biodiversidad, conflictos e inseguridad alimentaria.
Medir la riqueza y el bienestar es fundamental para construir un sistema económico que valore lo que realmente importa: el bienestar humano ahora y en el futuro.
Más de una docena de economistas destacados, incluyendo al premio Nobel Joseph Stiglitz y otros expertos en equidad, contribuirán a los debates para elaborar indicadores universales aplicables a cada país.
La iniciativa cuenta con el respaldo de la UNCTAD, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DESA), y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).