El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, ha destacado la educación, el empleo y la fiscalidad como las tres prioridades fundamentales para reducir la desigualdad y la pobreza en el país. Durante su intervención en el seminario 'Desigualdad: es hora de actuar', Sánchez anunció el lanzamiento del proyecto Estudio Generaciones del Futuro, que seguirá las trayectorias vitales de niños para identificar factores que influyen en la desigualdad. Además, se impulsarán programas específicos para fomentar el empleo entre beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital. El presidente subrayó que una sociedad desigual es menos libre y más infeliz, y destacó la importancia de un sistema fiscal justo que garantice que quienes más tienen contribuyan adecuadamente. También hizo hincapié en que España ha logrado avances significativos en la reducción de la desigualdad, aunque aún quedan retos por afrontar.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha enfatizado que la educación, el empleo y la fiscalidad son los pilares fundamentales de la estrategia gubernamental para combatir la desigualdad y la pobreza en España. Durante su intervención en el seminario de alto nivel ‘Desigualdad: es hora de actuar’, celebrado en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Madrid, anunció varias iniciativas destinadas a avanzar en esta dirección.
Entre las nuevas medidas se encuentra el proyecto innovador Estudio Generaciones del Futuro, cuyo objetivo es identificar los factores que contribuyen a la desigualdad mediante el seguimiento de las trayectorias vitales de niños. Además, se impulsarán programas para fomentar el empleo entre quienes reciben el Ingreso Mínimo Vital, así como la creación de un Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Desigualdad que será presentado en la Asamblea General de Naciones Unidas en septiembre.
Sánchez subrayó que su visión de sociedad se basa en un "proyecto colectivo" donde cada individuo tiene la oportunidad de desarrollar su potencial sin importar su origen. Afirmó que la desigualdad es resultado de decisiones políticas y económicas deliberadas, advirtiendo que esta situación amenaza no solo el futuro de las nuevas generaciones, sino también la democracia misma. Citó el Global Inequality Report, que indica que los países con mayor desigualdad enfrentan un riesgo elevado de erosión institucional.
El presidente destacó que una sociedad marcada por la desigualdad es menos libre y productiva, lo cual genera efectos negativos como una peor salud pública y menor movilidad intergeneracional. En este contexto, mencionó preocupantes estadísticas globales sobre la concentración de riqueza, señalando que el 10% más rico acapara más del 50% del ingreso mundial.
Para enfrentar estos desafíos, Sánchez anunció que España acelerará la creación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Desigualdad. Este grupo trabajará con naciones como Brasil y Sudáfrica para poner este tema en primer plano a nivel internacional. El mandatario hizo hincapié en que es crucial abordar estos problemas ante el creciente riesgo asociado al desmantelamiento del sistema multilateral y a los recortes en ayuda al desarrollo.
El Estudio Generaciones del Futuro será liderado por el CSIC junto con el INE y la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia de Presidencia del Gobierno. Este estudio longitudinal seguirá las vidas de miles de niños desde su infancia hasta la adultez para analizar cómo diversos factores influyen en sus oportunidades futuras. Con ello, España busca posicionarse entre los referentes internacionales en estudios sobre desigualdad.
Sánchez también abordó la importancia del empleo como motor esencial para lograr cohesión social. Afirmó que las políticas económicas deben considerar a los trabajadores como parte integral del crecimiento económico. Resaltó que España ha visto un aumento significativo en el peso salarial dentro del PIB durante los últimos años, lo cual contrasta con tendencias observadas en otras economías avanzadas.
El presidente instó a los empresarios a colaborar con los sindicatos para asegurar aumentos salariales justos basados en los beneficios empresariales actuales. Asimismo, subrayó que un sistema fiscal equitativo es fundamental para redistribuir riqueza y garantizar que aquellos con mayores recursos contribuyan proporcionalmente más al bienestar social.
Sánchez concluyó resaltando los avances logrados en reducir la desigualdad y pobreza según el índice Gini. Sin embargo, advirtió sobre la necesidad urgente de implementar políticas públicas efectivas frente a desafíos tecnológicos como la inteligencia artificial, asegurando que sus beneficios sean compartidos equitativamente. El presidente criticó a aquellos que perpetúan desigualdades mientras disfrutan de privilegios económicos desmedidos y reiteró su compromiso por una España más igualitaria.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, destacó cómo España combina crecimiento económico con reducción de desigualdades. Abogó por incluir indicadores relacionados con seguridad económica ante un entorno incierto marcado por crisis climáticas y conflictos internacionales.
Por su parte, Elma Saiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, afirmó que se están logrando avances significativos hacia una mayor cohesión social gracias a políticas valientes e inclusivas. Sin embargo, reconoció que aún queda trabajo por hacer para abordar retos persistentes como las rentas mínimas y el acceso asequible a vivienda.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 1,2 millones | Alumnos matriculados en Formación Profesional, un 36% más que en 2018. |
| 35% | Porcentaje de la desigualdad de ingresos en España explicada por el origen familiar según la OCDE. |
| 10% | Reducción de la brecha salarial por género gracias al aumento del salario mínimo desde 2018. |
| 600 millones | Cantidad que las comunidades autónomas han dejado de invertir en lucha contra la pobreza desde 2020. |
| 30.8 | Índice Gini que descendió en 2025, reflejando avances en la reducción de desigualdad. |
Las prioridades del Gobierno, según Pedro Sánchez, son la educación, el empleo y la fiscalidad.
Es un estudio longitudinal que seguirá las trayectorias vitales de miles de niños y niñas desde la infancia hasta la edad adulta, analizando cómo las condiciones sociales, económicas y territoriales influyen en su desarrollo y oportunidades.
Se están impulsando programas específicos para fomentar la empleabilidad entre los beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital y se busca fortalecer el empleo como motor de cohesión social.
Se han incorporado impuestos adicionales como el impuesto de solidaridad a las grandes fortunas, así como otros impuestos dirigidos a tecnológicas y entidades financieras. El objetivo es que los que más tienen contribuyan más al bienestar social.
El Ingreso Mínimo Vital ha beneficiado a 3 millones de personas en un millón de hogares, ayudando a reducir los niveles de pobreza en España.