La predicción meteorológica para España entre el 20 de abril y el 10 de mayo de 2026 indica temperaturas inusualmente altas, con máximas que superarán los 25 °C en gran parte del país y alcanzando hasta 34 °C en algunas áreas del sur. Durante la semana del 20 al 26 de abril, se prevén escasas precipitaciones, aunque podrían generarse chubascos dispersos, especialmente en zonas montañosas. Para las semanas siguientes, la incertidumbre aumenta; se espera que las temperaturas permanezcan por encima de lo normal, pero no hay una tendencia clara sobre las lluvias. Esta información podría actualizarse con nuevos datos.
Durante la semana del 20 al 26 de abril, se prevé que las temperaturas en España alcancen niveles inusualmente altos para esta época del año. En diversas regiones, las máximas podrían superar los 25 °C, y en algunas áreas del sur de la Península, incluso se podrían registrar temperaturas superiores a los 34 °C en ciertos días. Las precipitaciones serán generalmente escasas; sin embargo, se anticipa el desarrollo de nubes de evolución a partir del mediodía, lo que podría dar lugar a chubascos dispersos. Estos fenómenos pueden ser localmente intensos y estar acompañados de tormentas, granizo y vientos fuertes, especialmente en zonas montañosas.
Para la semana del 27 de abril al 3 de mayo, la incertidumbre en las previsiones meteorológicas aumenta considerablemente, algo habitual en pronósticos a largo plazo. Según los datos disponibles actualmente, es probable que las temperaturas sigan por encima de los valores normales en la Península y Baleares. No obstante, no hay una tendencia clara respecto a las precipitaciones; aunque no se descartan lluvias en áreas del este y sur peninsular. Es importante señalar que esta predicción podría sufrir cambios significativos con futuras actualizaciones.
El pronóstico para la semana del 4 al 10 de mayo presenta aún más incertidumbre. Es posible que continúe el ambiente cálido en gran parte de la Península, pero nuevamente no se observa una tendencia definida en cuanto a las precipitaciones.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) fue establecida en 2008 como sucesora de la Dirección General del Instituto Nacional de Meteorología, acumulando más de 150 años de historia. Actualmente está integrada dentro del Ministerio para la Transición Ecológica y tiene como objetivo principal desarrollar e implementar servicios meteorológicos estatales.
AEMET actúa como Servicio Meteorológico Nacional y Autoridad Meteorológica del Estado, enfocándose en proteger vidas y bienes mediante la adecuada predicción y vigilancia de fenómenos meteorológicos adversos. Además, contribuye al bienestar social y económico mediante servicios meteorológicos de calidad y representa a España en foros internacionales relacionados con la meteorología.