La colisión de dos trenes de alta velocidad en Urda dejó al menos 64 muertos y 58 heridos; seguían las tareas de rescate y la causa no estaba determinada.
Al menos 64 personas han muerto y 58 han resultado heridas tras colisionar dos trenes de alta velocidad este miércoles en Urda (Toledo), según el balance confirmado por la Junta de Castilla-La Mancha y los Servicios de Emergencia, respectivamente. Varios vagones se precipitaron por un terraplén y las tareas de rescate continuaban, por lo que las autoridades no descartaban que aparecieran más víctimas mortales.
El accidente se produjo poco antes de las 8.54 horas en el punto kilométrico 118, entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo, ambos con destino a Sevilla desde Madrid. Renfe informó de que el AVE 2080 alcanzó al Iryo 6076 en la entrada de la estación de Urda. En el primero viajaban 378 pasajeros y en el segundo, 147, según los datos difundidos sobre ambos servicios.
La causa no está determinada. La primera hipótesis del Gobierno apunta a un posible error humano, pero la investigación deberá establecer qué ocurrió. La Junta advirtió de que el balance podía cambiar mientras se removían los restos de los vagones. Los heridos ya habían sido evacuados, mientras los fallecidos permanecían en el lugar del siniestro, según la información de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha.
Rescate e investigación
Las primeras explicaciones oficiales describen una incidencia en el sistema de seguridad y la detención de ocho trenes en la zona. Según los primeros análisis citados por la fuente, «un operario del centro de control de Atocha dio la orden de continuar al tren de Renfe a pesar de que el Iryo seguía obstaculizando la vía». Es una reconstrucción preliminar; la fuente señala que será la investigación la que determine la causa del choque.
El Gobierno de Castilla-La Mancha activó a las 9.15 horas el Plan Territorial de Emergencia de Castilla-La Mancha (Platecam), en fase de Emergencia Situación Operativa 1 en Toledo. A petición del Ejecutivo regional, el Ministerio del Interior activó el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El dispositivo contaba con casi un centenar de militares y equipos de búsqueda técnica, rescate, apoyo sanitario y atención psicológica, entre otras tareas.
También se movilizaron tres grúas y maquinaria pesada para desescombrar, elevar y retirar material ferroviario. La ministra de Sanidad, Mónica García, informó de que se había avisado a hospitales cercanos de la Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha para que liberaran camas de UCI y quirófanos. Las labores de rescate se concentraban en los vagones que habían recibido el mayor impacto, según sus declaraciones.
Atención a afectados y circulación
La Delegación del Gobierno informó de que los fallecidos estaban siendo trasladados al Instituto de Medicina Legal de Toledo y los heridos, al Polideportivo de Urda, en el Colegio Santo Cristo. Se habilitaron puntos de atención a familiares en Sevilla, Madrid y Toledo. La Guardia Civil abrió oficinas para familiares de primer grado, con el objetivo de identificar a las personas desaparecidas y recoger muestras de ADN para agilizar ese proceso.
Renfe activó su gabinete de crisis y puso a disposición el teléfono 900 101 020, dentro del Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y sus Familiares. Iryo habilitó el 900 001 403 para consultas y asistencia, y el 112 de Castilla-La Mancha, el 900 122 112. Adif informó de puntos de atención a afectados en las estaciones de Madrid-Puerta de Atocha, Sevilla-Santa Justa y Córdoba-Julio Anguita.
La circulación ferroviaria se estaba prestando en los tramos de alta velocidad Madrid-Toledo y Málaga-Sevilla, según Adif. En la zona del accidente, vecinos colaboraron en el traslado de heridos hacia el pabellón, de acuerdo con el relato de la cobertura de RTVE. Uno de los pasajeros del AVE, Miguel Ángel Pérez, describió a TVE el impacto y la salida del tren: «Hemos podido salir del vagón rompiendo las ventanas».