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Redes sociales

El detenido colabora en una cadena que emite desde Barcelona y con gran seguimiento entre la comunidad marroquí residente en Cataluña. Una oyente que escuchó el programa a través de una conocida red social puso en aviso a la policía tras escuchar un discurso cargado de proclamas vejatorias e insultantes llegó a insinuar que si viviera en determinados países le podrían cortar la cabeza por ser atea y faltar al respeto al profeta.

En el contexto de la actual crisis sanitaria, miles de personas en todo el mundo se movilizaron a través de las redes sociales y desde sus hogares para reivindicar una vuelta que ponga en el centro el medio ambiente y a las personas y tenga en cuenta criterios de justicia social y climática. En clave nacional, la manifestación llegó ayer por la noche, además, hasta los balcones de cientos de municipios donde la ciudadanía mostró su apoyo al planeta a través de la proyección de mensajes, imágenes y sombras.

Una vez más, y cada vez es más preocupantemente frecuente, tenemos que hablar de una presunta agresión sexual que la Policía Nacional ya se encuentra investigando. En esta ocasión, habría sido a una niña de solo 12 años de edad en un parque de Vallecas, en Madrid.

Un listado que recoge las emisiones más seguidas de la televisión nacional y su audiencia social, es decir, lo que se ha considerado como “tuits de televisión”. ¿Cuál se habrá llevado el gato al agua?

El detenido, de 27 años, de nacionalidad española y converso al Islam, estaba inmerso en un importante proceso de autoradicalización y autoadoctrinamiento a través de Internet, las Redes Sociales y las aplicaciones de chat y de mensajería instantánea utilizadas por las organizaciones terroristas.

La Guardia Civil en la operación “ROCA”, enmarcada a investigar y perseguir posibles delitos de odio en redes sociales, ha procedido a la detención de una persona y a la investigación de otras dos otras dos con motivo de los cometarios que publicaron después del asesinato ocurrido el pasado día 14 de diciembre de dos guardias civiles destinados en el Equipo Roca de Alcañiz (Teruel), y en el que también resultó asesinado un vecino de la localidad de Andorra (Teruel). Se les imputa un posible delito de injurias graves a funcionario público y de odio.

Su arresto se enmarca dentro de una amplia operación contra la distribución de pornografía infantil en redes sociales, en la que se ha detenido a otras cinco personas y se ha tomado declaración en calidad de investigadas no detenidas a otras tres más. Otro de los detenidos había iniciado contactos con niñas a las que había convencido para que le enviaran fotografías desnudas.

Aprovechaba su reputación en el mundo de la fotografía y ofrecía a las mujeres, algunas de ellas menores de edad, la realización de reportajes gratuitos en su domicilio de Madrid.
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Al parecer, contactaban con las menores a través de diferentes redes sociales en las que comenzaban intercambiando fotografías de índole sexual para, posteriormente, quedar físicamente.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha presentado el primer Plan de acción contra los delitos de odio, una guía estratégica que establece una amplia serie de medidas para combatir la discriminación y las expresiones de odio contra colectivos vulnerables por motivo de su origen nacional o étnico, sexo o género, ideología, identidad sexual, religión, capacidades intelectuales o físicas y situación socioeconómica, entre otras razones.

El club de fútbol italiano ha conseguido liderar en interacciones, sumando más de 6,2 millones de seguidores y multiplicando por 12 su audiencia en YouTube.

La Policía Nacional ha detenido a tres personas en el País Vasco por usar las redes sociales para ensalzar a la banda terrorista ETA y humillar a las víctimas.

El arrestado creó perfiles falsos de personas relacionadas con el mundo de la moda y el espectáculo para contactar con otras personas de ese mismo entorno y ganarse su confianza.

Citaba a las víctimas en su casa con la excusa de jugar a videojuegos o fumar cachimbas o bien en lugares apartados donde no pudieran ser vistos. Les ofrecía entre 100 y 400 euros a cambio de tocamientos y otras prácticas sexuales.