La presidenta del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), Mirjana Spoljaric, pronunció un emotivo discurso el 23 de septiembre durante la reunión inaugural de signatarios de la Declaración sobre la Protección del Personal Humanitario, que tuvo lugar en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
Spoljaric comenzó agradeciendo a la ministra Wong por su dedicación y esfuerzo en esta iniciativa, destacando que su compromiso busca realmente generar un impacto positivo. La presidenta enfatizó que los trabajadores humanitarios son sus colegas, personas que han entregado sus vidas al servicio de los demás y que, lamentablemente, enfrentan una creciente violencia.
“Conozco a sus familias”, afirmó Spoljaric, refiriéndose a los seres queridos de aquellos que han perdido la vida en el ejercicio de su labor humanitaria. “A menudo dejan atrás a niños pequeños”, añadió con tristeza. En ocasiones, incluso es imposible recuperar los cuerpos para darles una sepultura digna, lo que agrava el dolor de las pérdidas.
Violaciones al derecho internacional
La presidenta del CICR subrayó que los ataques deliberados contra el personal humanitario constituyen una violación grave del derecho internacional humanitario y son considerados crímenes de guerra. “Esto es solo la punta del iceberg”, advirtió.
Spoljaric destacó que cuando estos ataques se convierten en algo habitual, se corre el riesgo de normalizar las violaciones contra la población civil. “La seguridad del personal humanitario es indisociable de la seguridad de toda la población civil en situaciones de conflicto armado”, aseguró.
“Sin personal humanitario no hay asistencia humanitaria”, reiteró Spoljaric, haciendo hincapié en la necesidad urgente de que los Estados firmen la Declaración sobre la Protección del Personal Humanitario y se unan a la Iniciativa mundial para fortalecer el compromiso político con el derecho internacional humanitario (DIH).
Llamado a la acción
Ambas iniciativas buscan garantizar el respeto del DIH para salvar vidas y aliviar el sufrimiento en tiempos de guerra. La presidenta hizo un llamado directo a los representantes estatales: “Intercedan ante sus aliados y utilicen todos los medios disponibles para asegurar el respeto del DIH”.
Spoljaric instó a los presentes a firmar la declaración y participar activamente en la conferencia internacional programada para el 7 de diciembre, convocada por Su Majestad el rey Abdalá II de Jordania. “Debemos hacer de esto una prioridad política”, concluyó.
“Muchas gracias”, finalizó Spoljaric, dejando claro que el compromiso con la protección del personal humanitario es esencial para garantizar un futuro más seguro para todos.
Preguntas sobre la noticia
¿Quién pronunció el discurso sobre la seguridad del personal humanitario?
El discurso fue pronunciado por Mirjana Spoljaric, presidenta del CICR, durante una reunión inaugural de signatarios de la Declaración sobre la Protección del Personal Humanitario.
¿Cuándo y dónde se llevó a cabo el discurso?
El discurso tuvo lugar el 23 de septiembre en Nueva York, al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
¿Cuál es el mensaje principal del discurso?
El mensaje principal es que la seguridad del personal humanitario es inseparable de la seguridad de toda la población civil en situaciones de conflicto armado, y que los ataques contra el personal humanitario son violaciones del derecho internacional humanitario.
¿Qué se solicita a los Estados en relación con la protección del personal humanitario?
Se les pide a los Estados que suscriban la Declaración sobre la Protección del Personal Humanitario y que participen activamente en iniciativas para garantizar el respeto del derecho internacional humanitario.
¿Por qué es importante firmar la Declaración sobre la Protección del Personal Humanitario?
Es fundamental porque sin personal humanitario no hay asistencia humanitaria, lo que pone en riesgo vidas y aumenta el sufrimiento durante conflictos armados.
¿Qué tipo de apoyo se menciona para proteger al personal humanitario?
Se menciona que los Estados deben utilizar todos los medios de influencia disponibles —políticos, diplomáticos, financieros y económicos— para garantizar el respeto del derecho internacional humanitario.