Greenpeace advierte sobre el agotamiento de la vida útil de los embalses españoles
Los embalses en España se enfrentan a una presión climática sin precedentes, para la cual no fueron diseñados. Esta situación se agrava por la falta de agilidad en la gestión de la mezcla de agua y sedimentos que traen las nuevas borrascas. Actualmente, un gran número de presas está alcanzando el límite de su vida útil teórica, que oscila entre los 50 y 75 años.
La organización ecologista enfatiza que el verdadero desafío no radica en construir nuevos embalses, sino en mejorar y mantener los existentes. Esto es crucial ya que, debido a la acumulación de sedimentos en sus fondos, se almacena menos agua de la reportada.
La realidad detrás de las cifras hídricas
Recientemente, España ha registrado un aumento significativo en su reserva hídrica. En solo tres días, esta creció hasta 2.349 hm³, alcanzando un total acumulado de 43.341 hm³, lo que representa el 77,34% de su capacidad total. Sin embargo, Greenpeace advierte que estos números pueden ser engañosos.
A pesar del aparente alivio ante la sequía, las infraestructuras hidráulicas están sometidas a una presión climática creciente que podría comprometer su eficacia operativa en el futuro. La transición del país desde una fase centrada en la construcción hacia una necesidad urgente de mantenimiento es evidente.
Desafíos geológicos y sedimentarios
Las recientes borrascas han puesto a prueba tanto los cauces como los embalses, generando un estrés mecánico y sedimentario que afecta la disponibilidad real del agua. Uno de los problemas más críticos es la colmatación o aterramiento, donde inundaciones arrastran grandes cantidades de sedimentos y lodos provenientes de cuencas erosionadas.
Cuando esto ocurre, el volumen útil del embalse disminuye considerablemente. Aunque actualmente se reportan 43.341 hm³, si no se realizan inversiones significativas para limpiar los sedimentos acumulados —una tarea compleja y costosa— esta cifra podría ser ilusoria.
Necesidad urgente de modernización
La modernización de compuertas y sistemas de evacuación es esencial para gestionar adecuadamente las “avenidas sólidas” que traen las nuevas borrascas. Las infraestructuras antiguas carecen de la flexibilidad necesaria para adaptarse a estas condiciones cambiantes.
Desde Greenpeace se sostiene que cualquier solución debe comenzar en el entorno del embalse. Es vital invertir en restauración hidrológico-forestal para reducir escorrentías y evitar que los embalses se conviertan en meros depósitos de sedimento. La reforestación estratégica puede ayudar a estabilizar laderas y retener suelo, actuando como una “esponja” frente al cambio climático.
Un llamado a la acción
La conservación no es suficiente; también es necesario restaurar. El Reglamento de Restauración de la Naturaleza aprobado por la UE ofrece un marco clave para implementar medidas efectivas antes del año 2030.
Greenpeace destaca dos áreas prioritarias para garantizar el acceso al agua:
- Modernización tecnológica de presas y rehabilitación sistemática de desagües.
- Restauración de cauces y recuperación forestal para minimizar erosión.
"El incremento semanal reciente es un recordatorio del potencial regenerativo de la naturaleza", afirma Julio Barea, responsable del área hídrica en Greenpeace. "Sin embargo, debemos adaptarnos a fenómenos cada vez más intensos por el cambio climático".
Barea concluye advirtiendo que si no se toman medidas inmediatas, "la obsolescencia técnica de nuestros embalses nos hará más vulnerables ante futuras crisis hídricas".
La noticia en cifras
| Cifra |
Descripción |
| 693 hm³ |
Crecimiento de la reserva hídrica en 24 horas debido a las lluvias. |
| 1,623 hm³ |
Crecimiento de la reserva hídrica a las 48 horas. |
| 2,349 hm³ |
Crecimiento total en solo tres días. |
| 43,341 hm³ |
Total acumulado en embalses, el 77.34% de su capacidad. |
| 5,634 hm³ |
Aumento semanal de agua almacenada en los embalses. |
Preguntas sobre la noticia
¿Cuál es la situación actual de los embalses en España?
Los embalses españoles están operando bajo una presión climática para la que no fueron diseñados, y muchos están cruzando el umbral de su vida útil teórica de 50 a 75 años. Esto se traduce en una pérdida drástica de eficiencia operativa debido a la acumulación de sedimentos y el estrés mecánico por episodios de precipitaciones intensas.
¿Qué desafíos enfrentan los embalses debido al cambio climático?
Las infraestructuras hidráulicas deben adaptarse a una variabilidad climática extrema incrementada por el cambio climático, lo que afecta su capacidad para gestionar las nuevas condiciones, como las "avenidas sólidas" que traen las borrascas recientes.
¿Qué soluciones propone Greenpeace para mejorar la situación de los embalses?
Greenpeace sugiere que el enfoque debe ser la modernización tecnológica de las presas y la restauración hidrológico-forestal del entorno. Esto incluye la rehabilitación de desagües y la recuperación de la cobertura forestal para minimizar la erosión y mejorar la gestión del agua.
¿Por qué es importante invertir en la limpieza de lodos y sedimentos en los embalses?
La limpieza es crucial porque cuando un embalse se colmata, su volumen útil disminuye significativamente. Sin inversiones masivas en esta área, el agua visible en superficie puede ser engañosa, ya que se está almacenando menos recurso del que se reporta.
¿Qué papel juega la restauración hidrológico-forestal según Greenpeace?
La restauración hidrológico-forestal es fundamental para reducir escorrentías y evitar que los embalses se conviertan en depósitos de lodos. La reforestación estratégica ayuda a estabilizar laderas, retener suelo y amortiguar el impacto del cambio climático sobre los recursos hídricos.
¿Cuál es el mensaje final de Greenpeace respecto a la situación hídrica en España?
Greenpeace advierte que sin una inversión ambiciosa en modernización y restauración, la "garantía de agua" será cada vez más una ilusión, dejando al país vulnerable ante futuras crisis hídricas.