Greenpeace ha expresado su satisfacción ante el reconocimiento por parte del Ejecutivo de la gravedad de los problemas que enfrenta el sistema ferroviario, así como la preocupación social que ha surgido en las últimas semanas. La organización subraya la importancia de recuperar la confianza en el tren mediante una comunicación clara y un plan de inversión que se enfoque en fortalecer la red existente y promueva una movilidad sostenible.
La necesidad de implementar un mantenimiento preventivo, mejorar los mecanismos de seguridad y adaptar la planificación a los riesgos climáticos son aspectos prioritarios para Greenpeace. Además, se hace un llamado a la clase política para que se inicie un debate responsable sobre este medio de transporte esencial para el bienestar diario de millones de ciudadanos.
Compromisos y expectativas
Tras las declaraciones del presidente Pedro Sánchez sobre la situación del sistema ferroviario, Greenpeace valora positivamente que se reconozcan los problemas existentes. Sin embargo, advierte que las medidas anunciadas no serán efectivas si no van acompañadas de un cambio real en las prioridades y del cumplimiento de los compromisos establecidos en la Ley de Movilidad Sostenible, así como un aumento en la inversión y fiscalidad verde.
"El tren es, sin duda, el medio de transporte terrestre más seguro y es fundamental advertir sobre el riesgo de que el miedo o análisis apresurados erosionen la confianza en un sistema ferroviario utilizado por más de 537 millones de personas al año," afirmó Cristina Arjona, coordinadora de la campaña de movilidad de Greenpeace. "Desde Greenpeace exigimos una investigación rigurosa y transparente, así como una comunicación honesta para reforzar la confianza entre los usuarios afectados."
Acordar mejoras estructurales
diálogo social y la normalización del servicio tras la huelga ferroviaria, Greenpeace enfatiza que los acuerdos alcanzados deben ser solo el comienzo hacia una mejora estructural del sistema. El pacto logrado con los sindicatos incluye compromisos significativos en áreas como refuerzo de personal, incremento en mantenimiento y creación de grupos para alertas meteorológicas. Aunque estos avances son valorados positivamente, Greenpeace advierte que su credibilidad dependerá del cumplimiento efectivo con plazos claros y presupuesto adecuado.
La organización también destaca que es crucial reorientar recursos hacia modos de transporte más eficientes y resilientes. Mantener y reforzar lo existente, especialmente en redes suburbanas y convencionales descuidadas durante años, es vital para millones. El modelo actual que busca llevar un AVE a cada rincón tiene costos altos que no pueden comprometer las necesidades básicas de movilidad sostenible para la mayoría.
Nuevas oportunidades presupuestarias
vuelos VIP podría generar ingresos significativos destinados a fortalecer el tren y otras formas sostenibles de movilidad.
Greenpeace recuerda que el cambio climático ya está afectando directamente a las infraestructuras ferroviarias. Por ello, es esencial reforzar la red existente, realizar mantenimiento preventivo y planificar adaptaciones frente a riesgos climáticos para garantizar tanto la seguridad como la fiabilidad del servicio.
Un servicio público esencial
el tren es un servicio público esencial, lo cual debe ser garantizado con igual determinación que otros pilares del estado del bienestar.
"La crisis ferroviaria representa también una oportunidad para avanzar hacia un sistema más resiliente ante perturbaciones climáticas," concluyó Arjona.
"Es necesario contar con planes robustos ante fenómenos climáticos o interrupciones del servicio además de mejorar la gobernanza entre Administraciones, operadores y usuarios."
"Asimismo, es imperativo que el Gobierno mantenga coherencia en su compromiso climático, asegurando que sus políticas no favorezcan medios contaminantes como la aviación. Sin un tren cotidiano accesible y fiable, no habrá transición ecológica ni cohesión social,” finalizó Arjona.
Preguntas sobre la noticia
¿Qué considera Greenpeace sobre la comparecencia del Presidente del Gobierno respecto a la crisis ferroviaria?
Greenpeace valora positivamente que el Ejecutivo reconozca la gravedad de los problemas y la preocupación social generada, pero advierte que las explicaciones deben ir acompañadas de un cambio real en las prioridades y cumplimiento de compromisos.
¿Cuáles son las prioridades que Greenpeace menciona para el sistema ferroviario?
La organización destaca la necesidad de mantenimiento preventivo, mejora de mecanismos de seguridad y planificación adaptada a riesgos climáticos como prioritarios.
¿Qué pide Greenpeace a la clase política?
Pide un debate responsable sobre el transporte ferroviario, que es crucial para el bienestar diario de millones de personas.
¿Cuál es la postura de Greenpeace sobre los acuerdos alcanzados tras la huelga ferroviaria?
Greenpeace considera que estos acuerdos deben marcar el inicio de una mejora estructural del sistema ferroviario y su credibilidad dependerá del cumplimiento efectivo con plazos claros y dotación presupuestaria suficiente.
¿Qué medidas propone Greenpeace para fortalecer el tren y otras formas de movilidad sostenible?
Propone reorientar recursos hacia modos de transporte más eficientes, mantener y reforzar redes descuidadas, así como implementar fiscalidad verde para generar ingresos destinados al fortalecimiento del tren.
¿Cómo afecta el cambio climático al sistema ferroviario según Greenpeace?
Greenpeace señala que el cambio climático impacta directamente en la infraestructura ferroviaria, por lo que es esencial reforzar la red existente y planificar adaptaciones ante fenómenos meteorológicos extremos.
¿Qué relación tiene el tren con la cohesión social y la transición ecológica según Greenpeace?
Greenpeace afirma que sin un tren cotidiano de calidad, accesible y fiable, no habrá transición ecológica ni cohesión social.