En los últimos meses, Burundi ha sido testigo de un aumento significativo en la llegada de refugiados provenientes del este de la República Democrática del Congo (RDC), donde la inestabilidad persiste. Desde principios de año, decenas de miles de personas han cruzado la frontera, buscando seguridad en el país vecino. Actualmente, más de 17.000 refugiados residen en el campamento de Musenyi, ubicado en el sureste burundés.
Ante esta crisis humanitaria, Médicos Sin Fronteras (MSF) ha cerrado su segunda intervención de emergencia para atender a las personas afectadas. Esta operación se inició durante el verano con el objetivo de mejorar el tratamiento y prevención de enfermedades como la malaria, que ha proliferado debido a las precarias condiciones sanitarias en el campamento.
Condiciones críticas y respuesta sanitaria
Las condiciones de vida en Musenyi son alarmantes. La falta de acceso adecuado a atención médica ha contribuido a un aumento en los casos de malaria grave. En julio, niños como Ismael y Crispin fueron trasladados desde el campo al Hospital del Distrito de Gihofi para recibir tratamiento por esta enfermedad. Según el Dr. Jean-Claude Cishahayo, responsable de MSF en Gihofi, “el único centro sanitario del campo está desbordado y carece de medicamentos esenciales”. Esta situación ha llevado a complicaciones graves y, lamentablemente, a muertes.
Durante el pico estacional de malaria, MSF intensificó sus esfuerzos, enviando equipos médicos para tratar a los pacientes más vulnerables: niños y mujeres embarazadas. Se proporcionaron ambulancias para facilitar los traslados hacia centros médicos adecuados y se ampliaron las instalaciones del hospital pediátrico.
Medidas preventivas implementadas
Además del tratamiento médico, MSF también llevó a cabo una serie de iniciativas preventivas. En abril se distribuyeron 8.000 mosquiteras tratadas con insecticida entre las familias del campamento. También se realizó una campaña de vacunación contra el sarampión que benefició a 8.500 niños.
A partir de julio, se instalaron sistemas repelentes en los refugios comunales y se inició una campaña masiva de fumigación para combatir los mosquitos portadores de malaria. Elias, un refugiado que vive en Musenyi, expresó su esperanza: “Esperamos que estas acciones reduzcan los riesgos; hay muchos casos y muchos niños están muriendo”.
Desafíos persistentes
A pesar de estos esfuerzos significativos, las necesidades siguen siendo abrumadoras. La escasez crónica de medicamentos y los retrasos en la atención médica continúan siendo problemas críticos en Musenyi. Adélaïde Ouabo, coordinadora de proyectos de MSF en Burundi, subrayó la urgencia: “Es evidente que esta población vulnerable necesita más apoyo médico”.
Con la violencia aún presente en la RDC, es probable que más refugiados lleguen a Burundi. El campamento original fue diseñado para albergar a 10.000 personas; sin embargo, ahora se prevé una expansión para acoger hasta 30.000 individuos con el apoyo del Gobierno burundés y ACNUR.
La noticia en cifras
Cifra |
Descripción |
17,000 |
Número de refugiados viviendo en el campamento de Musenyi. |
30% |
Tasa de mortalidad entre niños menores de cinco años trasladados desde Musenyi a centros sanitarios entre febrero y abril de 2025. |
8,000 |
Número de mosquiteras tratadas con insecticida distribuidas a las familias durante la intervención inicial. |
8,500 |
Número de niños inmunizados contra el sarampión durante la campaña de vacunación. |
Preguntas sobre la noticia
¿Cuántas personas refugiadas congoleñas viven en el campamento de Musenyi?
Más de 17.000 refugiados viven actualmente en el campamento de Musenyi, Burundi.
¿Cuál es la principal causa del aumento de refugiados en Burundi?
Desde principios de año, decenas de miles de personas han huido de la inestabilidad que sigue reinando en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
¿Qué intervención realizó Médicos Sin Fronteras (MSF) en Musenyi?
MSF llevó a cabo una segunda intervención de emergencia para mejorar el tratamiento de la malaria grave y ayudar a prevenir su transmisión entre los refugiados.
¿Qué problemas enfrentan los refugiados en el campo de Musenyi?
Los refugiados enfrentan malas condiciones de vida y acceso limitado a atención sanitaria, lo que ha contribuido a la propagación de enfermedades como la malaria.
¿Qué medidas preventivas se implementaron para combatir la malaria?
Se distribuyeron mosquiteras tratadas con insecticida, se llevaron a cabo campañas de vacunación y se instalaron sistemas repelentes de mosquitos en los refugios comunales.
¿Cómo ha respondido MSF ante la crisis médica en Musenyi?
MSF desplegó equipos médicos para tratar casos graves de malaria y proporcionó ambulancias para facilitar traslados desde y hacia el campo.
¿Qué desafíos persisten después de las intervenciones realizadas por MSF?
A pesar de las intervenciones, persiste la escasez crónica de medicamentos y retrasos en los traslados hospitalarios, lo que sigue siendo una preocupación acuciante para los refugiados.
¿Qué planes hay para aumentar la capacidad del campamento?
El Gobierno de Burundi y el ACNUR han puesto en marcha un proyecto para ampliar el campamento, que originalmente estaba diseñado para acoger a 10.000 personas, hasta 30.000.